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Aldo Abram: "Las restricciones remanentes del cepo cambiario son un gran freno a las inversiones"
El economista Aldo Abram, director ejecutivo de Fundación Libertad y Progreso, analiza el impacto del tipo de cambio y las restricciones del cepo en la inversión. Destaca que a pesar de los malos precios internacionales en 2025, Argentina tuvo récord de exportaciones.
- Mejora calificación de bonos argentinos a B-.
- Desaceleración de la caída en recaudación tributaria.
- Abram niega apreciación cambiaria relevante.
- Restricciones del cepo son freno a inversiones.
Aldo Abram, director ejecutivo de Fundación Libertad y Progreso, dialogó con Infobae sobre la coyuntura económica argentina, destacando la reciente mejora en la calificación de los bonos de la deuda soberana de CCC- a B- por parte de una calificadora de riesgo. Este avance, aunque modesto en apariencia, representa un paso crucial para atraer un universo más amplio de inversores y ha contribuido a una reducción del riesgo país de más de 40 puntos básicos.
Abram también señaló la desaceleración en la caída real de la recaudación tributaria, con el IVA impositivo aproximándose a los niveles previos y el Impuesto a los Créditos y Débitos Bancarios superando las expectativas. Estos indicadores sugieren una recuperación incipiente en la actividad productiva y comercial, en un contexto donde el consenso del mercado pronostica una inflación significativamente menor para el mes, distanciándose del pico del 3,4% registrado en marzo.
Respecto a la apreciación cambiaria, el economista se mostró escéptico ante la idea de que sea relevante, citando el récord de cantidades exportadas en 2025 a pesar de precios internacionales desfavorables. Para Abram, pedir una devaluación controlada por parte del Banco Central de la República Argentina (BCRA) equivale a solicitar una transferencia artificial de recursos desde los consumidores hacia los productores exportadores o importadores. La pérdida de poder adquisitivo de la moneda argentina, observada previamente a los comicios por temor, impactó directamente en el tipo de cambio, pero su efecto se traslada al resto de los bienes y servicios con un rezago de hasta nueve meses, explicando la aceleración inflacionaria observada desde mediados de 2025.
A pesar de los avances en la calificación crediticia y la desaceleración inflacionaria, Abram enfatiza que las restricciones remanentes del cepo cambiario continúan siendo un obstáculo considerable para la inversión. Si bien la solidez fiscal y la intervención del Tesoro de Estados Unidos fueron fundamentales para contener la volatilidad cambiaria, la incertidumbre electoral y la gestión de la deuda (como la cancelación de LEFI) generaron desafíos. La mejora en la nota crediticia abre puertas a nuevos inversores, pero la eliminación total de las restricciones es clave para un impulso sostenido de la actividad productiva y comercial.
La mejora en la calificación de bonos argentinos y la desaceleración inflacionaria son señales positivas para los inversores, indicando una potencial reducción del riesgo país. Sin embargo, la persistencia de las restricciones del cepo cambiario sigue siendo un factor limitante clave para la inversión y la recuperación de la actividad económica. Los inversores deben vigilar la evolución de las políticas cambiarias y la eliminación de las restricciones para evaluar oportunidades futuras.

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