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Titular de la UIA advierte que "el país de las inversiones todavía no llegó" y exige RIGI para la industria
Martín Rappallini, presidente de la UIA, respaldó el rumbo económico del Gobierno pero advirtió que la inversión prometida aún no se traduce en actividad ni en empleo, y reiteró el pedido de un RIGI para la industria.
- Inversiones anunciadas aún no impactan en la economía.
- Industria argentina acumula quince años sin crecimiento.
- UIA reclama RIGI para la industria manufacturera.
- Proponen tomar aportes patronales a cuenta de IVA.
Martín Rappallini, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), expresó una visión crítica sobre el estado actual del sector manufacturero, a pesar de respaldar el rumbo macroeconómico del Gobierno. Señaló que, si bien se han anunciado inversiones significativas por USD 80.000 millones, estas aún no se traducen en una mejora tangible en la actividad económica ni en la generación de empleo.
Rappallini enfatizó que el orden fiscal y la baja de la inflación son pasos necesarios pero insuficientes para una recuperación industrial robusta. La industria se encuentra en un período de transición costoso, donde los motores de crecimiento prometidos aún no han arrancado. Esta brecha entre las proyecciones y la realidad económica actual genera tensiones, especialmente en sectores como la construcción, que requieren una atención inmediata.
El titular de la UIA recordó que la industria argentina acumula quince años sin crecimiento, y que la producción industrial por habitante es la mitad que la de Brasil. Esta debilidad estructural se ve agravada por la diferencia de precios y cantidades, producto de la caída del poder adquisitivo de los consumidores y la necesidad de adaptación a una nueva estructura de costos. Rappallini estima que la reactivación podría llevar el consumo a niveles de 2022, lo cual considera un objetivo alcanzable.
La UIA propone medidas concretas para nivelar la cancha, como permitir tomar a cuenta del IVA los aportes patronales para reducir costos laborales y formalizar empleo. Además, insisten en la extensión del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), actualmente enfocado en energía y minería, a la industria manufacturera. El objetivo es recuperar la competitividad de los sectores transables, cuyos precios se definen a nivel global, y que son los mayores empleadores del país.
La advertencia de la UIA sobre la falta de impacto de las inversiones es crucial para inversores y empresarios. Señala la necesidad de políticas que aceleren la transición y mejoren la competitividad. Es importante seguir de cerca la implementación de medidas fiscales y la posible extensión del RIGI a la industria para evaluar el futuro del sector.

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