Inflación y empleo en EEUU envían señales mixtas a Wall Street a la espera del dato clave
A pesar de una inflación moderada, las presiones persisten en el sector industrial, mientras que los datos de empleo privado muestran fortaleza. El mercado aguarda el informe oficial para definir expectativas sobre las tasas de interés de la Fed.

Las claves de la nota
- Inflación PCE mensual: 0,3% en agosto.
- Inflación núcleo PCE mensual: 0,2% en agosto.
- Nóminas privadas ADP: 90.000 en septiembre.
- Solicitudes iniciales de desempleo: 197.000.
- PBI segundo trimestre: 2,2% anualizado.
Wall Street se encuentra en un compás de espera, con los bonos del Tesoro de Estados Unidos marcando máximos históricos, mientras los inversores asimilan datos económicos mixtos. La reciente lectura de inflación de agosto, aunque menor a lo proyectado, se mantiene en niveles elevados, alimentando la preocupación por posibles subidas de tasas de interés por parte de la Reserva Federal (Fed). El índice de actividad empresarial manufacturera del ISM se ubicó en 54,5 puntos, indicando expansión, pero el componente de precios de materias primas escaló a su nivel más alto desde mayo, evidenciando presiones inflacionarias persistentes.
El índice PCE, el medidor de inflación predilecto de la Fed, registró un aumento del 0,3% mensual en agosto, acelerándose respecto a julio pero en línea con las expectativas. La medición núcleo, por su parte, se situó en el 0,2%, por debajo de lo anticipado. A pesar de esta moderación, analistas como Cooper Howard de Schwab Financial Research advierten que la Fed podría no modificar su hoja de ruta, anticipando al menos una subida adicional de tasas este año o a principios del próximo. La amplitud de los aumentos de precios, con el 52% de los subcomponentes del PCE superando el 3%, es un factor de vigilancia clave para el banco central.
En contraste, otros indicadores económicos pintan un panorama de fortaleza. El Producto Bruto Interno (PBI) del segundo trimestre fue revisado al alza al 2,2% trimestral anualizado, y la Fed de Atlanta proyecta una expansión del 5% para el tercer trimestre, impulsada por el gasto del consumidor, salarios sólidos y la inversión en inteligencia artificial. El mercado laboral también muestra resiliencia: las nóminas privadas según ADP aumentaron a 90.000 en septiembre, superando las previsiones. Las solicitudes iniciales de desempleo cayeron a 197.000, y los reclamos continuos se desplomaron a 1.701.000, sugiriendo una rápida reinserción de los despedidos. Los anuncios de despidos también disminuyeron un 19,9% interanual en septiembre.
Para la Argentina, un escenario de tasas de interés elevadas en Estados Unidos puede generar presiones sobre el tipo de cambio y dificultar el acceso a financiamiento. La volatilidad en los mercados internacionales impacta directamente en la percepción de riesgo y en los flujos de inversión. La fortaleza de la economía estadounidense, por otro lado, podría sostener la demanda de commodities, un factor crucial para el sector agroexportador argentino. La atención se centra ahora en el dato de empleo oficial para calibrar las próximas decisiones de la Fed.
