Inflación deja de ser foco principal: incertidumbre económica y salarios lideran las preocupaciones argentinas
Un estudio de Zentrix revela que la inflación, antes motor de la demanda electoral, desciende al noveno lugar en las preocupaciones ciudadanas, siendo superada por la incertidumbre económica y los ingresos.

Las claves de la nota
- La inflación desciende al noveno lugar en preocupaciones ciudadanas.
- Incertidumbre económica y salarios lideran el ranking de inquietudes.
- Gobierno mantiene firmeza en política de ajuste monetario.
- Aprobación del Gobierno se mantiene estable en 36,2%.
Las prioridades de los argentinos han mutado significativamente en el tercer año de gestión de Javier Milei, distanciándose de las demandas que lo impulsaron a la Casa Rosada. Un reciente informe de la consultora Zentrix evidencia un cambio de paradigma en las preocupaciones sociales: la inflación, otrora bandera principal, ha descendido al noveno puesto en un ranking de diez problemas clave.
La incertidumbre económica se consolida como la principal inquietud, abarcando al 48,2% de las respuestas, seguida de cerca por los ingresos/salario (46,2%) y el desempleo (44,6%). La corrupción se ubica en cuarto lugar con un 42,9%. Otros temas relevantes incluyen el valor de las tarifas de servicios públicos (28,9%), la inseguridad (20,7%), la educación (20,2%) y las deudas (16,7%). La inflación, con un 16,7%, comparte posición con las deudas, mientras que la salud cierra el top 10 con un 13%.
A pesar de este giro en las prioridades ciudadanas, el Gobierno mantiene una postura inflexible respecto a la política económica. El ministro de Economía, Luis Caputo, reiteró la necesidad de mantener el ajuste monetario para combatir la inflación, advirtiendo sobre los riesgos de desviarse del camino trazado. Esta postura se mantiene firme incluso ante sugerencias de economistas y del FMI para adoptar medidas de reactivación económica, buscando asegurar un resultado favorable en futuras elecciones para el mercado.
La consultora Zentrix también señala que la opinión pública sobre el Gobierno se mantiene como un "bloque coherente", con una aprobación del 36,2% y una desaprobación del 55,5%. Esta estabilidad en la percepción, que se ha mantenido en un rango de menos de 5 puntos desde abril, sugiere que las decisiones gubernamentales, si bien no abordan directamente las nuevas preocupaciones prioritarias, generan una respuesta consolidada en la ciudadanía.
