
Imagen ilustrativa
Industria Textil Argentina en Crisis: Importaciones Dominan el 70% del Mercado y Denuncian Competencia Fraudulenta
La industria textil argentina advierte que las importaciones ya cubren el 70% del mercado local, mientras la producción cae un 24,4% y el uso de la capacidad instalada se desploma al 39%. El sector denuncia competencia fraudulenta y cuestiona la apertura comercial.
- Importaciones abastecen 70% del mercado textil argentino.
- Producción textil cayó 24,4% en el primer semestre.
- Uso de capacidad instalada es del 39%.
- Denuncian competencia fraudulenta y subfacturación de importaciones.
- Importaciones de indumentaria crecieron 62% en volumen.
La industria textil argentina atraviesa un momento crítico, con las importaciones copando cerca del 70% del mercado local. Entidades como la Fundación Pro Tejer y la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) alertan sobre una competencia desleal impulsada por la apertura comercial, la desregulación de importaciones y un tipo de cambio real apreciado. Este panorama ha provocado una caída del 24,4% en la producción durante el primer semestre del año y un alarmante uso de la capacidad instalada del apenas 39%, lo que significa que 6 de cada 10 máquinas están paradas.
El diagnóstico sectorial revela un cambio drástico en la composición del mercado. Históricamente, la producción nacional y las importaciones se repartían el abastecimiento en partes similares. Sin embargo, hoy los productos extranjeros predominan, golpeando directamente a la industria local que enfrenta altos costos tributarios, logísticos y de financiamiento. La situación se agrava con la competencia de plataformas internacionales como Shein y Temu, y la denuncia de FITA sobre la subfacturación de importaciones, donde más del 70% de los productos ingresarían a valores inferiores a los costos reales de producción y logística.
Las importaciones de productos finales, como indumentaria y confecciones para el hogar, han experimentado un crecimiento significativo (62% en toneladas y 36% en dólares para indumentaria), mientras que las de materias primas e insumos han caído drásticamente. Esto indica que las fábricas argentinas producen menos porque ingresan menos insumos, no por una sustitución virtuosa. La falta de condiciones de competencia justa y el cumplimiento de la normativa vigente son los principales reclamos del sector para recuperar el desarrollo industrial.
El impacto de esta crisis se extiende a la cadena de valor, que es intensiva en mano de obra y con fuerte presencia de PyMEs en diversas provincias. La caída en la producción, la presión importadora y los costos elevados obligan a las empresas a reducir su actividad, frenar inversiones y operar con alta capacidad ociosa, generando incertidumbre económica y social. Para Rosario y la región, con un entramado industrial y productivo diversificado, este escenario representa un desafío para mantener la competitividad y el empleo en sectores vinculados a la manufactura y la cadena textil.
Esta noticia es crucial para inversores y empresarios del sector textil y de indumentaria en Argentina, ya que detalla una crisis profunda marcada por la competencia desleal y la caída de la producción. Es fundamental seguir de cerca las medidas que el gobierno pueda implementar para regular las importaciones y las respuestas del sector industrial. La situación actual impacta directamente en la rentabilidad y la viabilidad de las empresas locales, así como en el empleo.

