Industria argentina retrocede en septiembre y acumula nueve meses de caída
La producción manufacturera cayó 0,2% mensual y 3,4% interanual en septiembre, según estimaciones de la UIA. El sector acumula un descenso del 2,8% en los primeros nueve meses del año.

Las claves de la nota
- Caída del 0,2% mensual en producción industrial (septiembre).
- Retroceso interanual del 3,4% en producción industrial (septiembre).
- Acumula caída del 2,8% en los primeros nueve meses de 2026.
- Producción 11% inferior a niveles de 2022 y 2023.
La actividad industrial argentina experimentó una nueva contracción en septiembre, revirtiendo la leve mejora observada en agosto. Según las estimaciones preliminares del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA), la producción manufacturera registró una caída del 0,2% mensual (en términos desestacionalizados) y un retroceso interanual del 3,4%. Estos datos confirman un panorama sombrío para el sector, que acumula una merma del 2,8% en los primeros nueve meses de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior. La producción actual se ubica un 11% por debajo de los niveles de 2022 y 2023, evidenciando las profundas dificultades para recuperar el dinamismo perdido.
Las disparidades sectoriales son notables. Si bien la industria automotriz mostró un leve crecimiento mensual del 1%, su producción en septiembre fue la más baja de los últimos seis años, con una contracción interanual del 17% en lo que va de 2026. La metalmecánica, por su parte, avanzó un 2,5% mensual pero sigue en terreno negativo en el acumulado anual (-5,3%). En contraste, la producción de acero cayó un 4% mensual, mientras que la de aluminio primario creció un 4,4%. El sector de la construcción presenta señales mixtas: los despachos de cemento aumentaron un 14,3% mensual, pero los insumos medidos por el Índice Construya retrocedieron un 1%. La refinación de petróleo, a pesar de una caída mensual del 4,9%, se mantiene como una de las actividades con mejor desempeño acumulado.
En alimentos y bebidas, predominaron las mejoras mensuales, con un crecimiento en la producción de bebidas (8,5%), faena vacuna (3,3%), porcina (1,9%) y láctea (0,4%). Sin embargo, la molienda de oleaginosas fue la excepción con una caída del 5,1%. El consumo de energía eléctrica de grandes usuarios industriales aumentó un 1% mensual, pero se mantiene por debajo de los niveles de 2022. El contexto de debilidad industrial se suma a la preocupación por la falta de inversiones y la incertidumbre económica, factores que limitan las expectativas de recuperación a corto plazo para el tejido productivo argentino, incluyendo a la importante base industrial de Rosario y su región.
