Incertidumbre política argentina: Riesgo país en máximo anual, inversores se alejan de activos locales
El riesgo país argentino alcanzó un nuevo máximo anual superando los 850 puntos básicos, mientras los bonos soberanos no logran recuperarse a pesar del rally global. La incertidumbre electoral y el futuro respaldo de EE.UU. a las políticas cambiarias generan desconfianza en los inversores.

Las claves de la nota
- Riesgo país argentino supera 850 puntos básicos.
- Activos argentinos en baja pese a rally global.
- Incertidumbre electoral frena la inversión.
- Dudas sobre respaldo de EE.UU. a políticas cambiarias.
La marcada incertidumbre política en Argentina está provocando una fuerte aversión al riesgo entre los inversores, lo que se refleja en un nuevo máximo anual del riesgo país, superando los 850 puntos básicos. A pesar de un contexto internacional favorable, con una recuperación significativa en Wall Street tras las elecciones legislativas en Estados Unidos y una caída en el precio del petróleo, los activos argentinos no logran despegar. Las acciones bancarias argentinas que cotizan en Nueva York y los bonos soberanos registraron pérdidas, evidenciando la desconexión con los mercados globales.
El optimismo generado por la posible resolución de conflictos internacionales y la expectativa de una desaceleración inflacionaria en EE.UU. no se traslada a Argentina. Incluso el mercado brasileño, que también enfrenta sus propias turbulencias políticas, mostró un mejor desempeño. La victoria de Lula Da Silva en Brasil había generado preocupación, pero la situación argentina parece ser más compleja, marcada por una profunda indefinición electoral.
Las explicaciones para este escenario son múltiples, pero la elevada incertidumbre respecto a los candidatos que surgirán del kirchnerismo y del frente libertario, sumado a la aparición de Patricia Bullrich, fragmenta el voto y aumenta la confusión. A diferencia de otros mercados regionales, las elecciones en Argentina suelen ser polarizadas, lo que desorienta a los inversores que prefieren evitar riesgos significativos tras experiencias pasadas negativas, como la apuesta por Flavio Bolsonaro en Brasil.
La preocupación se extiende al futuro respaldo del gobierno de Estados Unidos, especialmente en materia cambiaria, un factor clave que podría influir en la estabilidad económica argentina. La dependencia de este apoyo, como ocurrió en 2025 con la intervención del Secretario del Tesoro, genera interrogantes sobre su continuidad en el próximo ciclo político. La falta de claridad en el panorama político y económico local disuade a los inversores, quienes optan por esperar a tener un escenario más definido antes de comprometer capital, ante el temor de sufrir pérdidas adicionales.
