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Impuestos, sanidad e informalidad: los “sobrecostos” que restan competitividad en la industria frigorífica

La industria frigorífica enfrenta dificultades estructurales que no podemos seguir postergando, Si logramos estabilidad, seguridad jurídica y una reducción de los sobrecostos que arrastra la actividad, la ganadería argentina tiene todo para crecer.

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Impuestos, sanidad e informalidad: los “sobrecostos” que restan competitividad en la industria frigorífica
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Las claves de la nota

  • Caída del 10% en la producción de carne.
  • Presión impositiva y sobrecostos estructurales.
  • Demanda global de proteína animal en aumento.
  • Necesidad de estabilidad y seguridad jurídica.
  • Cumplimiento de exigencias para acceso a mercados.

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de Infocampo.

La ganadería argentina posee un potencial significativo para satisfacer la creciente demanda mundial de proteína animal, pero su transformación en producción, inversión y empleo se ve obstaculizada por dificultades estructurales. La industria frigorífica, en particular, sufre una menor oferta de hacienda y una caída del 10% en la producción de carne, lo que obliga a las empresas a optimizar costos y reorganizar sus operaciones. La presión impositiva, incluyendo impuestos provinciales y tasas municipales, sumada a problemas sanitarios y la informalidad laboral, genera sobrecostos que erosionan la competitividad y desalientan la inversión.

Para capitalizar la oportunidad global, Argentina necesita estabilidad económica, seguridad jurídica y acceso a mercados. Si bien el mercado interno representa aproximadamente el 70% del consumo de carne vacuna, la disponibilidad de hacienda limita la oferta. El crecimiento de la producción requiere asegurar tanto el abastecimiento doméstico como la capacidad de exportación. La apertura de mercados como Estados Unidos y la potencial renovación del acceso preferencial europeo son señales positivas, pero exigen el cumplimiento de exigencias regulatorias, como la trazabilidad y la información sobre el origen de los animales, además de un uso responsable de medicamentos veterinarios para mantener la reputación de la carne argentina.

La construcción de una cadena de valor integrada, con mayor producción, una industria competitiva y mercados diversificados, es fundamental. No basta con la demanda internacional; es crucial poder abastecerla de manera rentable. La estabilidad, la seguridad jurídica y la reducción de los sobrecostos son condiciones indispensables para que la ganadería argentina pueda crecer, generar divisas y actividad económica. El potencial existe, pero depende de la creación de un entorno propicio para la inversión y el aumento del stock ganadero.

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