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Girasol: "Es hora de repensar estrategias para cada ambiente"

El especialista Guido Di Mauro de Aapresid enfatiza la necesidad de ajustar las estrategias de manejo del girasol ante un escenario hídrico favorable, buscando maximizar el potencial productivo y cerrar brechas de rendimiento.

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Girasol: "Es hora de repensar estrategias para cada ambiente"
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Las claves de la nota

  • Ajustar estrategias de manejo del girasol ante escenario hídrico favorable.
  • Cerrar brechas de rendimiento mediante nutrición y elección de híbrido.
  • Potencial de rendimiento nacional podría aumentar significativamente.
  • Calidad del aceite es clave para maximizar ingresos.

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de Infocampo.

La actual campaña agrícola presenta una oportunidad significativa para el cultivo de girasol en Argentina, impulsada por un escenario hídrico favorable debido a la influencia de El Niño. Sin embargo, la mera disponibilidad de agua no garantiza mayores rindes; es crucial una revisión profunda de las prácticas de manejo para capitalizar este ambiente más propicio. El desafío actual reside en pasar de una visión del girasol como un cultivo de inversión tecnológica moderada a una estrategia adaptada al potencial específico de cada lote.

Guido Di Mauro, especialista de la Red de Girasol de Aapresid, destacó durante el Congreso Aapresid 2026 que las brechas de rendimiento tienden a ser mayores en años de abundancia hídrica que en años limitantes. Esto se debe a que un manejo que no acompaña el potencial del ambiente puede dejar una porción importante de la oportunidad productiva sin capturar. Datos de ASAGIR e INTA revelan que el rendimiento promedio nacional, en torno a los 2.100-2.200 kg/ha, podría incrementarse significativamente, estimándose un potencial alcanzable entre 3.200 y 3.500 kg/ha con un manejo optimizado.

La nutrición emerge como uno de los puntos clave para cerrar estas brechas. Históricamente, el girasol ha recibido menor inversión tecnológica en comparación con otros cultivos estivales, atribuyéndose a su rusticidad y capacidad radicular. No obstante, estas características no suplen las necesidades nutricionales para expresar su máximo potencial. La clave no está en una fertilización indiscriminada, sino en identificar las limitantes específicas de cada ambiente y ajustar las dosis con base en análisis de suelo y objetivos de rinde. La Red de Girasol de Aapresid ha observado que en algunos sitios no se registraron diferencias significativas de rendimiento con distintas dosis de nitrógeno, lo que subraya la importancia de evaluar la oferta del suelo y el potencial productivo del lote.

Una estrategia nutricional equilibrada debe asegurar niveles adecuados de fósforo y nitrógeno para las etapas iniciales, así como boro, cuya deficiencia puede afectar la fecundación y el desarrollo del grano. Además, la calidad industrial, especialmente el contenido de aceite, es un factor económico crucial que puede habilitar bonificaciones comerciales. El objetivo debe ser producir más aceite por hectárea, combinando rendimiento de grano y concentración de materia grasa. Los resultados de la Red de Girasol de Aapresid sugieren que la evaluación de híbridos debería considerar el rendimiento bonificado por aceite, ya que el material más productivo en kilos no siempre es el más rentable cuando se pondera la calidad.

Otras decisiones estratégicas incluyen la anticipación de la fecha de siembra para optimizar la radiación, siempre que las condiciones regionales y sanitarias lo permitan, y la elección del híbrido, considerando no solo su rendimiento sino también su comportamiento en condiciones variables. La Red ha identificado híbridos con mayor capacidad para aprovechar los ambientes favorables, lo que refuerza la necesidad de un enfoque de manejo diferenciado y adaptado a cada situación particular.

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