Genética forrajera: el desafío de llevar pasturas subtropicales a climas fríos bonaerenses
Pemán Semillas busca expandir el uso de Panicum coloratum en la provincia de Buenos Aires, aprovechando el buen momento de la hacienda para potenciar la producción ganadera.

Las claves de la nota
- Precios récord de la hacienda impulsan inversión ganadera.
- Pemán Semillas adapta forrajeras subtropicales a climas fríos.
- Panicum coloratum es clave para expandir la frontera productiva.
- Oportunidad para optimizar la alimentación animal con genética.
El sector ganadero argentino atraviesa un escenario de "precios récord" para la hacienda, lo que impulsa la inversión y la mejora productiva. En este contexto, la optimización de la alimentación animal a través de la genética forrajera se presenta como una oportunidad clave. Pemán Semillas, con 62 años de trayectoria en investigación y desarrollo, está trabajando en la adaptación de especies forrajeras subtropicales a zonas "frías" de la provincia de Buenos Aires, como el Panicum coloratum.
Históricamente, Pemán se enfocó en las forrajeras subtropicales para el centro de Córdoba y luego se expandió hacia el NOA y NEA con especies como Grama Rhodes y Brachiarias. Con la expansión ganadera, incorporaron forrajeras templadas y verdeos de invierno, cubriendo zonas desde Córdoba hasta el sur bonaerense. El actual "contexto ganadero muy favorable", marcado por la firmeza de los valores del novillo y la vaca de exportación, incentiva a los productores a maximizar la producción de kilos por animal y a fortalecer las recrías pastoriles, considerando el forraje como un recurso económico.
La estrategia de Pemán apunta a incorporar tecnología genética en semillas de pastura, adaptando la elección de especies a las necesidades específicas de cada establecimiento, considerando la disponibilidad de forraje, el momento del año y el tipo de producción. Si bien el sorgo sigue siendo una herramienta fundamental con variantes como Sudán, BMR y fotosensitivos, el desafío principal reside en ampliar la frontera productiva con especies que soporten climas más fríos. El Panicum coloratum, originario de África y ya utilizado en el norte argentino, se perfila como una solución para generar forraje en regiones donde otras especies subtropicales presentan dificultades, abriendo nuevas posibilidades para la ganadería en la provincia de Buenos Aires.
