Ganancias por acción del S&P 500 crecerían 30% interanual en el tercer trimestre: Deutsche Bank
Deutsche Bank proyecta un crecimiento interanual del 30% en las ganancias por acción del S&P 500 para el tercer trimestre, anticipando otra temporada de balances sólida y manteniendo una perspectiva favorable para las acciones estadounidenses.

Las claves de la nota
- S&P 500: Ganancias por acción crecerían 30% interanual en Q3.
- Deutsche Bank eleva meta de EPS S&P 500 para 2027 a US$420.
- Perspectiva favorable para acciones estadounidenses de cara al cierre de año.
- Objetivo de 8.000 puntos para el S&P 500 cerca de alcanzarse.
Deutsche Bank prevé un notable crecimiento del 30% interanual en las ganancias por acción (EPS) de las empresas que componen el índice S&P 500 durante el tercer trimestre. Esta proyección, elaborada por el equipo de Estrategia de Renta Variable del banco alemán, sugiere una continuación de la tendencia positiva observada en la temporada de balances del segundo trimestre de 2026. El crecimiento corporativo es un pilar fundamental en la visión optimista de Deutsche Bank respecto a la renta variable estadounidense, que considera que aún presenta mayor potencial alcista que bajista.
La estrategia del banco se sustenta en una conjunción de factores favorables, incluyendo el posicionamiento de los inversores, dinámicas técnicas del mercado y el equilibrio entre oferta y demanda de acciones. Además, Deutsche Bank reafirmó su objetivo de 8.000 puntos para el S&P 500, establecido en su informe de perspectivas para 2026, cifra que actualmente se encuentra a menos del 5% de su nivel actual. Esta confianza se ve reforzada por la elevación de la estimación de ganancias por acción para 2027, que pasó de US$390 a US$420, implicando un crecimiento proyectado del 17%.
Para el contexto argentino, estas proyecciones globales sobre el S&P 500 tienen implicancias indirectas. Un mercado estadounidense robusto y con expectativas de crecimiento puede generar un apetito generalizado por activos de riesgo a nivel mundial. Esto podría traducirse en un mayor flujo de capitales hacia mercados emergentes, incluyendo Argentina, si las condiciones locales son propicias. Sin embargo, la volatilidad inherente a los mercados internacionales y la dependencia de factores macroeconómicos globales, como las decisiones de la Reserva Federal de EE.UU. y la evolución de la inflación, son elementos clave a vigilar. La fortaleza del dólar y las tasas de interés en EE.UU. también influirán en la atracción de inversiones hacia activos locales.
