Ganadería del Norte: genética superior y tecnología marcan el futuro en la Expo Braford de Primavera
La Expo Braford de Primavera en Chaco demostró la apuesta de la ganadería del norte por la tecnología y la mejora genética, superando obstáculos climáticos gracias a una inversión en infraestructura cubierta. La muestra reunió a más de 30 cabañas y 145 animales, reflejando el crecimiento y la importancia de la raza en la región.

Las claves de la nota
- Inversión en infraestructura cubierta para superar variables climáticas.
- Crecimiento de la Expo Braford con 145 animales de 30 cabañas.
- Enfoque en genética carnicera y adaptación a ambientes del norte.
- Valoración creciente de la información genética por parte de productores.
La reciente Expo Braford de Primavera, celebrada en la Sociedad Rural de Chaco, evidenció la resiliencia y el enfoque en el futuro de la ganadería en el norte argentino. A pesar de las inclemencias climáticas, la exposición se desarrolló con éxito bajo un moderno galpón, una inversión que subraya el compromiso de la región con la incorporación de tecnología y la mejora de la productividad, buscando independizarse de las variables climáticas.
La muestra, que contó con la participación de 145 animales de más de 30 cabañas provenientes de siete provincias, fue calificada como espectacular en términos de calidad genética. El presidente de la Asociación Braford, Juan Manuel Alberro, destacó el crecimiento sostenido de la exposición, que en su tercera edición ya se consolida como un evento clave para la raza. Este crecimiento es particularmente significativo para Braford, que busca fortalecer su presencia en una zona donde sus atributos de adaptación a altas temperaturas, pastos duros y escasez de agua son fundamentales.
El debate actual en torno a la raza se centra en la optimización de las características productivas, priorizando animales carniceros con buena moderación de peso y adaptados a las exigencias de exportación, sin descuidar atributos cruciales para el norte como buenos aplomos, corrección de prepucio, fertilidad y rusticidad. La selección busca un equilibrio entre el componente cebú para la adaptación a ambientes exigentes y la calidad de carne, reconociendo que la mejora genética es un proceso continuo.
La adaptación genética también implica ajustar el tamaño del animal a las condiciones específicas de cada campo, como se observa en los esteros correntinos frente al norte de Córdoba, aunque se mantiene la prioridad en el tipo funcional: corrección, capacidad carnicera y adaptación. Esta evolución se refleja en el mercado, donde los productores valoran cada vez más la información genética como una inversión a largo plazo, capaz de generar retornos significativos a través de terneros con mayor peso al destete, un factor clave para la rentabilidad del rodeo.
