Finanzas: Estados Unidos, Brasil y el riesgo país local, bajo la lupa
Los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. alcanzan niveles récord en décadas, impulsados por la competencia por capital para IA y el déficit fiscal. Las elecciones en Brasil presentan un escenario polarizado con impacto potencial en los activos locales.

Las claves de la nota
- Rendimientos de bonos de EE.UU. en máximos de décadas.
- Elecciones brasileñas polarizadas: Lula vs. Bolsonaro.
- Riesgo país argentino subió 125 puntos básicos.
- Fortaleza del peso argentino se mantiene.
- IA y déficit fiscal presionan rendimientos globales.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos continúan su escalada, marcando niveles no vistos en décadas. Este fenómeno se explica principalmente por el componente real de las tasas, relegando la inflación a un segundo plano. La intensa demanda de capital por parte de empresas que buscan implementar inteligencia artificial (IA) en sus operaciones compite directamente con la necesidad de financiamiento del creciente déficit fiscal estadounidense. Se anticipa que esta dinámica se mantendrá en el corto plazo, generando presiones sobre los mercados de deuda globales.
En Brasil, la primera vuelta electoral presenta un escenario polarizado entre Lula da Silva y Flavio Bolsonaro. Si bien las encuestas muestran una contienda reñida, los mercados de apuestas han tendido a favorecer al hijo del expresidente. El consenso de mercado no espera grandes alteraciones ante una eventual reelección de Lula, pero sí prevé una potencial revaluación de activos en caso de un triunfo bolsonarista. Este resultado es de vital importancia para los portafolios con exposición a Brasil y, por extensión, tiene un impacto directo en la economía argentina.
En el ámbito local, la economía argentina atraviesa una transición crucial, con interrogantes sobre la continuidad del modelo económico post-2027. La agenda económica se centra en las variables macroeconómicas y el desempeño de los sectores vinculados al frente político. A un año de las próximas elecciones, el riesgo país ha escalado 125 puntos básicos desde finales de agosto, poniendo de relieve la preocupación por las fuentes de financiamiento futuras. A pesar de la debilidad crediticia, la fortaleza del peso argentino se ha mantenido, impulsada por una balanza comercial favorable y la liquidación esperada de colocaciones internacionales. La normalización de las tasas de fondeo y una visión constructiva del tipo de cambio favorecen estrategias de carry trade para perfiles de inversión agresivos.
