Economía

Financiamiento sostenible: Argentina, Brasil y Bolivia buscan impulsar la producción agropecuaria ante exigencias ambientales

Funcionarios de Argentina, Brasil y Bolivia debatieron en la Sociedad Rural Argentina cómo el financiamiento sostenible puede impulsar la producción agropecuaria, adaptándose a las exigencias ambientales internacionales y facilitando el acceso al crédito para los productores.

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Financiamiento sostenible: Argentina, Brasil y Bolivia buscan impulsar la producción agropecuaria ante exigencias ambientales
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Las claves de la nota

  • Financiamiento sostenible para agro en América Latina.
  • Argentina: préstamos por producto y warrants crecieron.
  • Brasil: busca recuperar tierras degradadas para producción.
  • Exigencias ambientales y acceso a mercados internacionales.
  • Estabilidad macroeconómica clave para inversión agropecuaria.

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de La Nación Economía.

El desafío de aumentar la producción agropecuaria y, al mismo tiempo, cumplir con las exigencias ambientales internacionales fue el eje central del Evento Regional de Finanzas Sostenibles para la Ganadería en América Latina, celebrado en la Sociedad Rural Argentina. Representantes de Argentina, Brasil y Bolivia analizaron la articulación entre políticas públicas y la inversión privada para fomentar la producción, mejorar la trazabilidad y facilitar el acceso al crédito, reconociendo la necesidad de que el financiamiento se adapte a la realidad de cada país.

Por Argentina, Manuel Chiappe, subsecretario de Producción Agropecuaria y Forestal, enfatizó que el financiamiento sostenible debe originarse en la rentabilidad del productor, condicionada por la estabilidad macroeconómica. Destacó la importancia de reducir la inflación, unificar el tipo de cambio y equilibrar las cuentas públicas para ampliar las posibilidades de inversión. Chiappe criticó la sobrerregulación estatal y resaltó las iniciativas para eliminar trabas en precios, importaciones y peso de faena. Se impulsan préstamos vinculados al producto (cuotas en kilos o litros) y el uso de animales en pie como garantía mediante warrants, cuyo monto sobre animales pasó de US$1000 millones en 2024 a US$2000 millones en 2025. Se trabaja en utilizar información sanitaria y de trazabilidad del Senasa para respaldar garantías. Argentina, según Chiappe, ya exporta carne libre de deforestación a Europa, compartiendo información pública con plataformas privadas, aunque mantiene cuestionamientos sobre la base científica y la arbitrariedad de algunas exigencias ambientales internacionales, buscando consensuar posiciones regionales a través del Consejo Agropecuario del Sur (CAS).

Desde Brasil, Pedro Cunto, del Ministerio de Agricultura y Pecuaria, expuso la meta de incrementar la producción sin deforestar y reducir emisiones. Brasil cuenta con aproximadamente 100 millones de hectáreas de tierras degradadas, de las cuales 40 millones podrían recuperarse para la agricultura o ganadería intensiva. La iniciativa gubernamental Caminho Verde Brasil busca restaurar 40 millones de hectáreas de pastizales degradados en 10 años. Sin embargo, la financiación de estos proyectos se ve obstaculizada por las altas tasas de interés, requiriendo financiamiento de largo plazo y bajos puntajes que el mercado financiero local no ofrece.

Este debate es crucial para el sector agroexportador argentino, especialmente para las economías regionales como la de Rosario, que dependen fuertemente de la producción y exportación de commodities. La adaptación a las exigencias ambientales, si bien presenta desafíos, abre oportunidades para acceder a mercados de mayor valor agregado. La desregulación y las herramientas financieras innovadoras mencionadas podrían dinamizar el crédito y la inversión en el sector, aunque la estabilidad macroeconómica sigue siendo un factor determinante. La cooperación regional a través del CAS es fundamental para negociar estándares internacionales que no penalicen a los productores latinoamericanos.

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