Fertilizantes biológicos: detectan mejoras y ahorro de hasta 50% en fósforo químico
Una empresa realizó ensayos en campos de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos con fertilizantes biológicos a base de micorrizas, logrando un mayor desarrollo radicular, mejor absorción de nutrientes y una reducción de hasta el 50% en el uso de fósforo químico.

Las claves de la nota
- Reducción de hasta 50% en fósforo químico.
- Mayor desarrollo radicular y absorción de nutrientes.
- Mejora de la estructura y materia orgánica del suelo.
- Limitaciones en suelos con fósforo muy bajo.
Una empresa argentina ha presentado resultados prometedores sobre el uso de fertilizantes biológicos a base de micorrizas arbusculares en campos de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos. Las evaluaciones, realizadas en conjunto con técnicos del sector agropecuario y el INTA, demostraron mejoras significativas en el desarrollo radicular de las plantas, una mayor absorción de agua y nutrientes, y un aumento en la disponibilidad de fósforo en el suelo.
Uno de los hallazgos más destacados es la posibilidad de reducir el uso de fósforo químico en hasta un 50% o más. En campos con más de diez años de agricultura, esta reducción ha llegado al 80% en algunas zonas de Entre Ríos, con resultados que se extienden al sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires. Los fertilizantes biológicos actúan solubilizando el fósforo y promoviendo un desarrollo diferencial de las raíces, lo que a su vez mejora la estructura del suelo, su aireación y la infiltración del agua.
Si bien los resultados son alentadores, los especialistas advierten que los fertilizantes biológicos no pueden reemplazar por completo la fertilización tradicional en suelos con niveles muy bajos de fósforo, donde la intervención química sigue siendo necesaria inicialmente. La gestión de la fertilización, tanto biológica como química, deberá basarse en análisis de suelos para determinar las dosis adecuadas y optimizar el reemplazo de insumos.
Esta tecnología, desarrollada por el laboratorio Mycophos, también ha mostrado resultados positivos en otros cultivos como arroz y viñedos, con aumentos de entre el 2% y el 4% en la materia orgánica en algunas experiencias. Los ensayos se enmarcan en la creciente preocupación por la pérdida de materia orgánica en los suelos argentinos, un desafío clave para la sostenibilidad de la producción agropecuaria en la región.
