Félix Noguera, el "rey del búfalo" argentino, en disputa por el uso de la marca "búfalo"
El principal productor bubalino del país, Félix Noguera, estaría intentando registrar la marca "búfalo" de forma exclusiva, generando un conflicto con otros productores que ven amenazada su actividad.

Las claves de la nota
- Félix Noguera busca exclusividad en la marca "búfalo".
- Conflicto entre la AACB y "Búfalos del Iberá".
- Registros de marca por parte de la AACB en el INPI.
- Expansión de la producción bubalina en Corrientes.
- Posible impacto en la inversión y desarrollo del sector.
Félix Noguera, un prominente ganadero y el mayor productor de búfalos de Argentina a través de su firma Compañía General de Hacienda, se encuentra en el centro de una controversia por el uso de la marca "búfalo". Noguera, quien también preside la Asociación Argentina de Criadores de Búfalos (AACB), parece estar buscando la exclusividad sobre el término, lo que ha generado un fuerte revuelo entre otros productores del sector.
La disputa se hizo evidente a raíz del "1° Congreso Internacional Bubalino y la 1° Expo de la Asociación Búfalos del Iberá", realizado recientemente en Ituzaingó, Corrientes. La AACB, presidida por Noguera, emitió una nota aclaratoria desvinculándose del evento, lo que sugiere un cisma dentro de la industria bubalina argentina. Este evento, que reunió a cerca de 400 personas, fue organizado por un nuevo grupo llamado "Búfalos del Iberá", enfocado en la diferenciación de la carne de búfalo y el agregado de valor.
Según trascendió, Noguera estaría utilizando acciones legales para impedir que otros productores utilicen palabras clave asociadas a su actividad, siendo la más polémica la palabra "búfalo" misma. Una consulta al Instituto Nacional de la Propiedad Intelectual (INPI) confirma que la AACB ha registrado marcas como "Expo Búfalos" y "La fiesta del búfalo", cuya protección rige desde 2018. Esta situación genera incertidumbre y preocupación en un sector que está en plena expansión, especialmente en provincias como Corrientes, donde la producción de búfalos se presenta como una alternativa viable para zonas rústicas.
El conflicto podría tener implicaciones significativas para el desarrollo futuro de la industria bubalina en Argentina. La falta de unificación y la posible restricción en el uso de terminología clave podrían desalentar la inversión y la participación de nuevos actores, limitando el potencial de crecimiento de este nicho productivo. La intervención de funcionarios gubernamentales, como Manuel Chiappe de la Secretaría de Agricultura, sugiere la gravedad de la situación, aunque sus intentos de mediación iniciales parecen haber sido insuficientes.
