Exejecutivo de Microsoft, Google y Meta advierte: "Brasil está siendo colonizado digitalmente"
Mat Velloso, con experiencia en gigantes tecnológicos, alerta sobre la falta de infraestructura energética y el procesamiento de datos en el extranjero como principales obstáculos de Brasil en la carrera por la IA. Señala que esto compromete la soberanía digital del país.

Las claves de la nota
- Brasil corre riesgo de "colonización digital" por falta de infraestructura.
- Dependencia de centros de datos extranjeros compromete la soberanía.
- Falta de energía barata y abundante es el principal obstáculo para la IA.
- Brasil pierde oportunidad de atraer inversiones en IA.
- Urgencia de inversión en infraestructura digital y energética.
Brasil se encuentra en una posición vulnerable en la carrera global por la inteligencia artificial (IA), enfrentando un riesgo de "colonización digital" debido a la falta de infraestructura propia para el procesamiento de datos. Mat Velloso, un destacado ejecutivo brasileño con experiencia en Microsoft, Google DeepMind y Meta, expresó esta preocupación en una entrevista con Bloomberg Línea. Según Velloso, la dependencia de centros de datos extranjeros para procesar más de la mitad de la información brasileña compromete la soberanía del país, ya que un país extranjero podría, teóricamente, restringir el acceso a esta "inteligencia" generada fuera de sus fronteras.
El principal obstáculo identificado por Velloso es la carencia de energía barata y abundante, fundamental para alimentar las potentes unidades de procesamiento gráfico (GPU) necesarias para el desarrollo y la operación de sistemas de IA. Compara la situación actual con la primera revolución industrial, donde la inversión en petróleo fue crucial. En la era de la IA, la electricidad se presenta como el recurso indispensable. Si bien reconoce iniciativas gubernamentales como programas de reducción de impuestos para la industria tecnológica, Velloso enfatiza que el progreso en la incorporación de capacidad energética es significativamente menor en comparación con potencias como China, que suma 540 gigavatios anuales a su red, mientras que Brasil apenas alcanza los 9 gigavatios.
Esta falta de inversión en infraestructura energética y centros de datos locales no solo frena el avance de Brasil en IA, sino que también representa una oportunidad perdida. El país podría atraer inversiones masivas de empresas tecnológicas que buscan ubicar sus operaciones de IA, pero la ausencia de una base energética sólida lo deja rezagado. La industria privada ha comenzado a moverse, pero el sector público aún no ha dimensionado la urgencia y la magnitud de la inversión necesaria. La situación plantea interrogantes sobre la capacidad de Brasil para desarrollar soluciones propias en áreas críticas como salud, educación y seguridad, y para asegurar su independencia tecnológica en un mundo cada vez más digitalizado.
Para Argentina y la región, la advertencia de Velloso resalta la importancia estratégica de la infraestructura digital y energética. La dependencia de terceros para el procesamiento de datos y el desarrollo de IA podría generar vulnerabilidades similares en otros países latinoamericanos. Es crucial que los gobiernos y el sector privado inviertan en la creación de centros de datos locales, fuentes de energía renovable y asequible, y políticas que fomenten la investigación y el desarrollo en IA. La competencia global por el liderazgo en IA exige una visión a largo plazo y una planificación estratégica que asegure la soberanía digital y el desarrollo económico.
