Evacuación de hacienda en islas del Paraná: INTA estima 18 viajes y 3 días para 500 animales
El INTA Paraná calculó la logística para evacuar 500 animales de las islas ante la creciente del río, estimando 18 viajes fluviales y 3 días de trabajo. La decisión de cuándo iniciar la evacuación depende de factores locales y no de una única altura del río.

Las claves de la nota
- 18 viajes fluviales para evacuar 500 animales
- 3 días de trabajo estimados para la evacuación
- No hay una altura de río única para iniciar la evacuación
- Coordinación previa de personal y embarcaciones es clave
- Se recomiendan dos niveles de alerta para cada campo
La creciente del río Paraná presenta un desafío logístico significativo para los productores ganaderos de las islas entrerrianas. Un relevamiento del INTA Paraná ha estimado que la evacuación de un rodeo de 500 animales en Villa Urquiza requiere aproximadamente 18 viajes fluviales y 3 días de trabajo, utilizando embarcaciones con capacidad para 29 cabezas. Esta operación, crucial para proteger el ganado ante el avance del agua, demanda una coordinación precisa de personal, embarcaciones y destinos de recepción.
El estudio comparó diferentes zonas, incluyendo las islas de Victoria y áreas cercanas a Puerto Gaboto, revelando que no existe una altura de río universalmente aplicable para iniciar la evacuación. Factores como la topografía, la distancia a los embarcaderos y el acceso a corrales son determinantes. En Villa Urquiza, la pérdida de superficie aprovechable comienza cerca de los 4,30 metros, con una alerta interna a 4,70 metros. Sin embargo, en Victoria, la pérdida total de tierra ocurre con 4,50 metros en el registro del puerto de Rosario, mientras que en Puerto Gaboto, los albardones ofrecen mayor resistencia.
Ernesto Massa, especialista del INTA, enfatizó que el tiempo es una variable crítica, con ventanas operativas que varían entre 3 y 4 días en Victoria, y tiempos de navegación que se extienden durante la creciente. La demora o la falta de embarcaciones pueden reducir drásticamente el margen de seguridad. La evacuación no concluye con el traslado de los animales; implica la provisión de camiones, campos receptores, alimento, agua, atención sanitaria y personal para sostener el rodeo durante la inundación, además de considerar posibles pérdidas de peso, mortandad y costos de regreso.
Ante este escenario, el INTA recomienda a cada establecimiento ganadero identificar su estación hidrométrica de referencia y vincularla con las condiciones específicas del campo. Se aconseja establecer dos niveles de alerta: uno para la preparación del operativo y otro para la evacuación efectiva, ambos definidos antes de que el acceso se vea comprometido. Mantener actualizado el inventario de hacienda, definir prioridades de extracción, verificar la capacidad de las embarcaciones y coordinar anticipadamente los medios de transporte y receptores son medidas fundamentales, siempre basándose en los pronósticos hidrológicos oficiales.
