Empleo privado registrado: casi 46.000 despidos en el primer semestre y panorama sombrío para el resto del año
El sector privado registrado experimentó la pérdida de casi 46.000 puestos de trabajo entre diciembre y junio, con una proyección negativa para lo que resta del año. Los rubros más afectados son aquellos con mayor intensidad de empleo.

Las claves de la nota
- Casi 46.000 empleos privados formales perdidos en el primer semestre de 2026.
- Caída de 246.300 empleos desde noviembre de 2023 en el sector privado formal.
- Industria, construcción y comercio, los sectores más golpeados.
- Recuperación incierta para el resto del año debido a la dinámica de la actividad económica.
- Crecimiento de 1,9% interanual de la actividad económica en el primer semestre de 2026.
El empleo privado registrado en Argentina continúa su tendencia descendente, con una preocupante cifra de casi 46.000 despidos entre diciembre del año pasado y junio del presente. Este proceso, que se extiende desde mediados de 2025, se agrava al considerar la gestión del gobierno actual, donde la pérdida de puestos formales en el sector privado asciende a 246.300 empleos según la consultora Invecq. Datos oficiales de la Secretaría de Trabajo elevan esta cifra a 354.000 empleos asalariados registrados, aunque se observa un incremento del 8% en el número de monotributistas, lo que sugiere una migración hacia formas de empleo menos estables.
La dinámica del empleo está intrínsecamente ligada a la actividad económica. Los sectores que concentran la mayor parte del empleo asalariado privado registrado, como la industria, construcción y comercio, son precisamente los más golpeados por la caída de la actividad. Estos rubros, denominados "perdedores", acumulan una pérdida de empleo significativamente mayor que los sectores "ganadores" (agro, minería, petróleo, finanzas e inmobiliarias). Si bien estos últimos muestran cierta estabilización e incluso leves repuntes en algunos casos, su impulso no es suficiente para compensar la debilidad general del mercado laboral.
Factores estructurales como la incorporación de inteligencia artificial y la búsqueda de mayor productividad también influyen en esta tendencia, especialmente en un contexto de menor inflación y un mayor enfoque de las empresas en la eficiencia. A pesar de que el empleo total (incluyendo el público e informal) muestra una caída menor que el empleo privado registrado, la perspectiva para lo que resta del año es de recuperación incierta. La actividad económica, particularmente en los sectores "perdedores", sigue mostrando contracciones, y las expectativas de crecimiento para 2026 se han revisado a la baja.
Para la región de Rosario y Santa Fe, esta situación implica un desafío adicional. Históricamente, la provincia ha dependido fuertemente de la industria y el comercio, sectores que actualmente sufren el mayor impacto. La falta de dinamismo en el mercado interno y la desaceleración de sectores que antes traccionaban la economía dificultan la generación de empleo privado formal. Los inversores y empresarios de la región deberán estar atentos a la evolución de la actividad industrial y comercial, así como a las políticas que puedan incentivar la inversión y la creación de empleo en los próximos meses.
