El Niño se intensifica a +3.0°C, pero la primavera trae sequía al campo argentino
Un nuevo pronóstico internacional confirma la intensidad récord del fenómeno El Niño, superando los +3.0°C en el índice Niño 3.4. A pesar de esto, el campo argentino ya sufre la falta de agua en zonas clave, afectando al trigo y la siembra de maíz.

Las claves de la nota
- El Niño alcanza +3.0°C, nivel récord.
- Sequía afecta al trigo y maíz en Argentina.
- 160.000 ha de trigo en riesgo por falta de agua.
- Siembra de maíz se detiene por déficit hídrico.
El fenómeno de El Niño continúa su intensificación histórica en el Pacífico ecuatorial, alcanzando niveles sin precedentes. El índice Niño 3.4 registra una media estacional de +2,03 °C y un pico semanal de +3,0 °C al 16 de septiembre de 2026, superando ampliamente las categorías de eventos intensos. Los modelos proyectan que este evento podría ser uno de los más fuertes jamás registrados, con implicaciones significativas para las anomalías de temperatura global durante el otoño e invierno boreal, que corresponden a la primavera y verano en Argentina.
Sin embargo, la llegada de la primavera al país no ha traído el alivio esperado en términos hídricos. Zonas productivas clave, como el Noroeste Argentino (NOA), Chaco, Córdoba y el norte de La Pampa, ya presentan un déficit hídrico que se amplía, con desecamientos leves que amenazan con agravarse si no se normalizan las precipitaciones. Si bien la provincia de Buenos Aires aún mantiene buenas reservas en lotes de trigo, el noroeste y el extremo sudoeste presentan condiciones más deficitarias.
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) confirma este escenario de estrés hídrico en la zona núcleo, donde se estima que 160.000 hectáreas de trigo, un 10% del área implantada, se encuentran en condiciones regulares debido a la falta de agua. Las lluvias de septiembre han sido significativamente inferiores a la media histórica, registrando entre 5 y 35 milímetros frente a los 30-70 milímetros esperados, lo que provoca un retroceso constante en las reservas de agua del suelo. Aunque el 90% de los lotes de trigo aún se mantienen entre buenos y excelentes, la proximidad del período crítico del cultivo y los daños foliares por heladas previas generan preocupación.
La falta de humedad también ha frenado la acelerada siembra de maíz. A pesar de un avance récord en la implantación, que ya cubre 970.000 hectáreas en la región (cerca del 40% de lo intencionado), la disponibilidad de agua se ha convertido en el principal limitante. En sectores como General Villegas, la humedad en los suelos está al límite, poniendo en pausa la continuación de las labores agrícolas y generando incertidumbre sobre el futuro de las campañas de trigo y maíz.
