
Imagen ilustrativa
El girasol se posiciona como "lo mejor de la campaña" en el sudeste bonaerense ante la próxima siembra
El girasol se perfila como un cultivo financieramente atractivo y el mejor antecesor para la siembra de invierno en el sudeste bonaerense, con expectativas de márgenes positivos y precios de US$400 por tonelada.
- Girasol con precio de US$400/tonelada.
- Márgenes positivos proyectados para la campaña.
- Mejor antecesor para la siembra de fina.
- Enfermedad del cancro del tallo es un desafío.
- Sudeste bonaerense, región clave para el cultivo.
El cultivo de girasol se consolida como una opción destacada para la próxima campaña agrícola en el sudeste bonaerense, anticipando márgenes positivos y consolidándose como una alternativa de gran interés financiero. La región, caracterizada por su heterogeneidad de suelos, presenta desafíos y oportunidades específicas para este cultivo. En suelos someros, con menor capacidad de retención hídrica y un clima estival más riguroso, se opta por estrategias defensivas que incluyen menor fertilización, baja densidad de siembra y fechas de siembra optimizadas para sortear los períodos críticos.
Los precios actuales, con el girasol cotizando a US$400 la tonelada y el maíz a US$195, impulsan la preferencia por estos cultivos sobre la soja de primera, proyectando rentas esperadas que superan el 15% e incluso alcanzan el 20% en algunos casos. El girasol, en particular, no solo ofrece una excelente rentabilidad sino que también se destaca por su ciclo más favorable y por ser el antecesor ideal para los cultivos de invierno, mejorando la estructura del suelo y la disponibilidad de nutrientes para la siguiente siembra.
Sin embargo, la gestión de enfermedades como el cancro del tallo (Diaporthe/Phomopsis helianthi) es crucial, especialmente en años húmedos. Este patógeno, que sobrevive en los rastrojos y se disemina por el viento, requiere un manejo integral que incluye rotación de cultivos, selección de genética resistente, manejo adecuado de la densidad de siembra y fertilización nitrogenada, además de un monitoreo constante. El control de plagas de suelo y un manejo intensivo de malezas son también fundamentales para asegurar una implantación exitosa y maximizar el potencial de rendimiento del cultivo.
La estrategia de siembra se enfoca en posicionar el período crítico del cultivo de manera favorable, más allá de la incidencia directa de las enfermedades. La eficiencia y la correcta ejecución de las prácticas agronómicas serán determinantes para capitalizar el potencial económico del girasol en esta campaña. La anticipación de lluvias y la buena disponibilidad hídrica inicial son factores alentadores para la implantación.
Esta noticia es relevante para inversores y productores agropecuarios argentinos al destacar un cultivo con alta rentabilidad esperada y beneficios agronómicos. El precio del girasol a <strong>US$400</strong> la tonelada y su rol como antecesor de la fina sugieren oportunidades de inversión y optimización de estrategias productivas. Se debe vigilar el desarrollo de la campaña, el control de plagas y enfermedades, y la evolución de los precios de los commodities agrícolas.

