Economía

El bolsillo de los argentinos: cuánto pierde un trabajador formal que pasa a la informalidad o al cuentapropismo

Un informe de C-P Consultora revela que un trabajador formal que cae en la informalidad o el cuentapropismo puede perder hasta un 27,8% de sus ingresos reales. Los datos del Indec muestran un aumento de la desocupación al 7,9% y un 45% de empleo en negro.

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El bolsillo de los argentinos: cuánto pierde un trabajador formal que pasa a la informalidad o al cuentapropismo
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Las claves de la nota

  • Caída de ingresos del 27,8% al pasar a cuentapropismo.
  • Desocupación aumentó al 7,9% en el segundo trimestre.
  • 45% de los trabajadores se encuentran en negro.
  • Empleo formal incrementa ingresos reales en hasta 34,3%.

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de Infobae Economía.

Los recientes datos del Indec sobre el mercado laboral en el segundo trimestre del año revelan un panorama complejo para los trabajadores argentinos. La desocupación aumentó al 7,9%, pero el dato más preocupante es la creciente informalidad, que ya alcanza al 45% de los empleados. Un estudio de C-P Consultora pone en números el alto costo de esta transición: pasar de un empleo formal registrado a la informalidad o al cuentapropismo implica una significativa caída en los ingresos reales.

La investigación, que analizó datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) entre 2023 y 2025, indica que la pérdida más drástica la sufren quienes se convierten en cuentapropistas, con una merma promedio del 27,8% en sus ingresos. Quienes migran de un empleo registrado a uno asalariado no registrado también experimentan una caída del 13,9%. Incluso el paso al sector público desde un empleo privado registrado resulta en una pérdida del 5,4%.

Por el contrario, el informe destaca el beneficio de acceder a un empleo formal. Los trabajadores cuentapropistas que consiguieron un empleo privado registrado vieron un incremento de sus ingresos reales del 34,3%, y quienes pasaron de un empleo no registrado al sector privado formal mejoraron sus ingresos en un 31,6%. Esto subraya la profunda brecha entre la seguridad y el poder adquisitivo de un empleo registrado frente a las modalidades informales.

Pablo Moldovan, de C-P Consultora, advierte sobre la precariedad creciente de estas nuevas formas de trabajo, señalando que carecen de beneficios básicos como salario fijo, aportes, obra social o un lugar de trabajo definido. En Rosario y la región, donde el mercado laboral a menudo se caracteriza por una fuerte presencia de pequeñas y medianas empresas, la informalidad puede ser una vía de subsistencia, pero a costa de una vulnerabilidad económica considerable. La tendencia observada refleja una economía con marcadas desigualdades, donde la creación de empleo formal no logra absorber la demanda, empujando a muchos a esquemas de subsistencia menos protegidos.

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