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El alivio de Bessent pierde fuerza y BofA señala niveles clave en bonos del Tesoro
Los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. retomaron las alzas, borrando el alivio del anuncio de mayores recompras. Bank of America advierte que la tendencia de las tasas largas sigue apuntando al alza.
- Rendimientos de bonos del Tesoro de EE.UU. retoman alzas.
- BofA ve tendencia alcista en tasas largas, objetivo 5,7%-6%.
- Nivel clave a vigilar: 4,94% para bonos a 30 años.
- Déficit fiscal y oferta de deuda impulsan rendimientos.
- Jackson Hole, próximo foco de atención para mercados.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos han vuelto a subir, revirtiendo la mayor parte del optimismo generado por el anuncio del secretario del Tesoro, Scott Bessent, sobre mayores recompras de deuda a largo plazo. El bono a 30 años escaló más de siete puntos básicos hasta 5,27%, acercándose a niveles previos al anuncio, mientras que el de 10 años alcanzó 4,71%, cerca de su máximo desde principios de 2025. Estas alzas reflejan persistentes preocupaciones sobre el déficit fiscal estadounidense, la inflación y la creciente oferta de deuda.
Bank of America (BofA) considera que este retroceso en los rendimientos es una corrección temporal y no un cambio estructural. El banco mantiene una perspectiva técnica bajista para los bonos, anticipando mayores rendimientos con objetivos de hasta 5,7% y 6%. BofA ve una caída hacia la zona de 5,1%-5% como una oportunidad para reingresar en posiciones que apuestan por tasas más altas, identificando 5,34% como la primera resistencia relevante para el rendimiento a 30 años.
La tesis de BofA se basa en la ruptura registrada en julio, que superó máximos previos y confirmó, según su análisis, la reanudación de un mercado bajista estructural para los bonos iniciado en 2020. La tendencia primaria, afirman, sigue siendo alcista. Un descenso por debajo de 4,94% (mínimo de julio) en agosto reduciría la convicción de BofA en su escenario.
La reactivación de los rendimientos coincide con un repunte del petróleo y la persistencia de dudas sobre el déficit presupuestario de EE.UU., cercano a los 2 billones de dólares. Esto pone de manifiesto los límites de las recompras anunciadas, que buscan mejorar la liquidez pero no mitigan las presiones fiscales subyacentes. El próximo punto de atención será Jackson Hole, donde los mensajes de política monetaria podrían influir significativamente en la tendencia de las tasas.
Para Argentina, un escenario de tasas largas más altas en EE.UU. puede implicar un endurecimiento de las condiciones financieras globales. Esto podría dificultar el acceso a financiamiento para el país y las empresas argentinas, además de presionar sobre las monedas emergentes. La volatilidad en los mercados de bonos del Tesoro también genera incertidumbre, afectando las decisiones de inversión y las estrategias de cobertura de los actores financieros locales. Los inversores y productores de la región deberán estar atentos a la evolución de estos rendimientos y a las señales de política monetaria de la Fed.
La persistente alza en los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU., señalada por Bank of America, es crucial para los inversores y empresarios argentinos. Este escenario de tasas más altas a nivel global puede encarecer el financiamiento externo para Argentina y sus empresas, además de generar volatilidad en los mercados emergentes. Es fundamental seguir de cerca los niveles de 5,34% y 4,94% en los bonos a 30 años, así como las próximas definiciones en Jackson Hole, para anticipar posibles impactos en la economía local y las decisiones de inversión.

