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EEUU y Canadá negocian contra reloj para evitar nuevos aranceles de Trump
Washington y Ottawa aceleran las reuniones para sellar un acuerdo que desactivaría el gravamen del 50% impulsado por Trump. El pacto podría rebajar aranceles a vehículos, acero y aluminio, pero enfrenta resistencia interna en Canadá.
- Arancel del 50% sobre bienes canadienses por $20.000 millones.
- Negociaciones contra reloj para evitar gravámenes.
- Posible reducción de aranceles a vehículos, acero y aluminio.
- 56% de canadienses rechaza nuevas concesiones a EEUU.
Los principales negociadores de Canadá y Estados Unidos se encuentran en Washington en un tercer día consecutivo de reuniones intensivas, buscando alcanzar un acuerdo bilateral antes de que los aranceles propuestos por la administración de Donald Trump entren en vigor este sábado. La tensión comercial entre ambos países se ha extendido por 18 meses, marcada por la imposición de gravámenes por parte de Trump a productos canadienses y las represalias comerciales de Ottawa.
Donald Trump ha advertido que aplicará un arancel del 50% sobre bienes canadienses por un valor de 20.000 millones de dólares si no se logra un entendimiento previo. El ministro de Comercio Exterior de Canadá, Dominic LeBlanc, se reunirá hoy con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer. LeBlanc calificó las negociaciones como "muy cerca" de un acuerdo, aunque reconoció que aún hay trabajo pendiente.
A pesar de los avances, el primer ministro canadiense, Mark Carney, se enfrenta a un complejo escenario político interno. Una encuesta de Léger revela que el 56% de los canadienses se opone a nuevas concesiones comerciales con Estados Unidos. Se especula que el acuerdo podría reducir el arancel máximo a los vehículos ensamblados en Canadá del 25% al 15%, y disminuir a la mitad las tasas sobre el acero y aluminio, fijándolas en un 25%. Sin embargo, provincias como Ontario, un centro neurálgico de la producción metalúrgica, exigen la eliminación total de estos gravámenes.
El gobierno canadiense también está presionando para que se levante el veto a la venta de alcohol estadounidense, un punto clave en las demandas de Washington. La resolución de estas negociaciones es crucial no solo para las economías de ambos países, sino también para la estabilidad del comercio regional. Si bien no hay un impacto directo inmediato en Argentina, la reconfiguración de acuerdos comerciales en Norteamérica puede generar efectos indirectos en los flujos de inversión y en la competitividad de las exportaciones argentinas en mercados globales, especialmente en el sector agroindustrial y automotriz.
Las negociaciones entre Estados Unidos y Canadá son relevantes para los inversores y empresarios argentinos, ya que un acuerdo o la imposición de aranceles pueden alterar los flujos comerciales globales. Es importante vigilar cómo estas tensiones y resoluciones impactan la competitividad de las exportaciones argentinas y las decisiones de inversión en la región. Cualquier cambio en las políticas comerciales de Norteamérica puede tener efectos indirectos en mercados como el agro y el automotriz.

