EEUU prohíbe uso de IA china DeepSeek en agencias federales por "seguridad nacional"
La administración Trump prohibió a agencias federales el uso de productos de la empresa china de IA DeepSeek, alegando "amenaza a la seguridad nacional". China rechazó la medida y pidió no politizar la tecnología.
Las claves de la nota
- EEUU prohíbe DeepSeek en agencias federales por seguridad nacional.
- China rechaza la medida y pide no politizar la tecnología.
- Acusaciones de espionaje tecnológico entre ambas potencias.
- Disputa por el acceso a chips y desarrollo de IA.
- Tensiones tecnológicas previas a cumbre Trump-Xi.
La creciente tensión entre Estados Unidos y China en la carrera por el liderazgo en inteligencia artificial suma un nuevo capítulo con la prohibición impuesta por la administración de Donald Trump a las agencias gubernamentales civiles para utilizar productos o servicios de la empresa china DeepSeek. La medida, comunicada por el Departamento de Seguridad Nacional, se fundamenta en la supuesta "amenaza a la seguridad nacional", argumentando que la empresa recopila "cantidades significativas de datos potencialmente sensibles" que podrían llegar al gobierno chino.
Esta decisión se enmarca en la disputa por el dominio de los modelos de inteligencia artificial de frontera. Legisladores estadounidenses venían siguiendo de cerca a DeepSeek desde el lanzamiento de su modelo R1 en enero de 2025, considerándolo un potencial peligro. Las restricciones citan una ley de 2018 sobre seguridad en adquisiciones gubernamentales y se suman a acciones previas, como el bloqueo del acceso al chatbot de DeepSeek por parte de la Agencia de Sistemas de Información de Defensa del Pentágono y directrices de la Armada estadounidense que desaconsejan el uso de IA de código abierto.
Las acusaciones de Estados Unidos se extienden a que DeepSeek y otros desarrolladores chinos habrían extraído conocimiento patentado de empresas estadounidenses para desarrollar modelos competidores, utilizando técnicas como la "destilación" de datos. La disputa también incluye restricciones al acceso chino a chips avanzados y máquinas de fabricación, mientras Beijing propone incorporar tecnologías de IA a su lista de control de exportaciones.
China, por su parte, rechazó enérgicamente la medida, calificándola de "ampliación excesiva del concepto de seguridad nacional" y "politización de cuestiones tecnológicas". La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Mao Ning, afirmó que Beijing "salvaguardará resueltamente los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas". Este conflicto tecnológico se produce en un contexto de acercamiento diplomático, con un encuentro previsto entre Trump y Xi Jinping en la cumbre de APEC en noviembre.
Para el sector productivo y financiero argentino, esta escalada geopolítica en el ámbito de la IA puede tener implicaciones indirectas. Si bien no hay un impacto directo y medible en commodities o variables macroeconómicas argentinas, la restricción en el acceso a tecnologías de vanguardia por parte de China podría afectar las cadenas de suministro globales y la innovación en áreas que eventualmente podrían impactar en sectores como el agro y la industria, donde la IA ya juega un rol creciente. Es crucial observar cómo estas tensiones influyen en la disponibilidad y el costo de tecnologías futuras, así como en las políticas de inversión en I+D a nivel global.
