Dólar: Alberto Ades explica por qué Argentina necesita un tipo de cambio más alto y qué escenarios se vislumbran para 2027
El economista Alberto Ades considera que un peso más débil podría mejorar la competitividad argentina, pero advierte sobre los riesgos de devaluación. Plantea tres alternativas para lograr un tipo de cambio real más alto, con un foco en reformas estructurales para 2027.

Las claves de la nota
- Argentina necesita un tipo de cambio real más alto para mejorar competitividad.
- Tres alternativas: superávit fiscal, devaluación, reformas estructurales.
- Reformas estructurales son la vía más probable para 2027.
- Factores como Vaca Muerta y agro impulsan apreciación del peso.
- BCRA defendió acumulación de reservas por u$s15.000 millones.
El economista Alberto Ades, con vasta experiencia en mercados internacionales, analizó las perspectivas cambiarias de Argentina, sugiriendo que un tipo de cambio real más alto podría ser beneficioso para la competitividad de diversos sectores durante la transición hacia un equilibrio de largo plazo. Ades señaló que, si bien el peso podría volverse estructuralmente fuerte en el futuro, un peso más débil en el corto plazo favorecería a industrias expuestas a la competencia importada, al turismo receptivo y al mercado inmobiliario. Sin embargo, advirtió sobre las limitadas alternativas para alcanzar este objetivo, especialmente ante el escenario electoral de 2027. Identificó tres caminos posibles: ampliar el superávit fiscal para comprar dólares (considerado políticamente inviable en 2027), una devaluación directa del peso (riesgosa por su rápido traslado a precios) y, la más probable según su visión, la profundización de reformas estructurales para mejorar la productividad, como una reforma tributaria y medidas de desregulación, especialmente si el gobierno de Javier Milei logra un segundo mandato. Ades también destacó factores estructurales como la expansión de las exportaciones de energía, minería y agro, que podrían generar un ingreso de divisas y tender a apreciar el peso real. Defendió la estrategia del Banco Central de acumular reservas, estimando que sin esta intervención el tipo de cambio podría haber sido considerablemente menor a los $1.500-$1.550 actuales.
Para la región de Rosario y la provincia de Santa Fe, un tipo de cambio real más competitivo, impulsado por las exportaciones agropecuarias, podría significar un impulso adicional a la producción y a la capacidad exportadora, fortaleciendo la rentabilidad de los productores de soja, maíz y trigo. La potencial apreciación del peso, si bien deseable en términos de poder adquisitivo interno, podría ser un desafío para la competitividad de estos sectores si no se acompaña de mejoras en la productividad. La experiencia argentina con devaluaciones históricamente ha mostrado un rápido impacto inflacionario, lo que subraya la importancia de las reformas estructurales que propone Ades para lograr una competitividad sostenible.
