Desocupación preocupa a argentinos: 7 de cada 10 con problemas económicos
Un estudio de opinión pública revela que la desocupación se convirtió en la principal preocupación del país, superando a la inflación. El 69,1% de los hogares argentinos enfrenta dificultades económicas, siendo la dificultad para llegar a fin de mes el problema más acuciante.

Las claves de la nota
- Desocupación es la principal preocupación (19,8%)
- 69,1% de los argentinos tiene problemas económicos
- Dificultad para llegar a fin de mes (22,0%)
- 52,4% de los hogares no llega a fin de mes
- Evaluación negativa de la situación actual (56,7%)
La desocupación ha escalado a la cima de las preocupaciones nacionales, alcanzando un 19,8% de las menciones en un reciente estudio de opinión pública, superando por primera vez a la inflación. Los aumentos de precios y tarifas descienden al segundo lugar con un 18,9%. Este cambio de prioridades refleja un panorama económico complejo para el país.
A nivel individual, el malestar económico es abrumador: el 69,1% de los argentinos señala que su principal preocupación es de índole económica. La "dificultad para llegar a fin de mes" lidera este ranking personal con un 22,0%, seguida de cerca por los "bajos ingresos" con un 17,2%. El informe de Management & Fit también destaca un aumento en la preocupación por la falta de trabajo (9,4%) y el temor a perder el empleo (4,5%).
La situación financiera de los hogares es crítica, con un 52,4% de las familias que afirman que sus ingresos no les alcanzan. De este porcentaje, un 21,2% enfrenta "grandes dificultades" para cubrir sus gastos, mientras que un 31,2% experimenta "algunas dificultades". En contraste, solo el 11,8% logra ahorrar, y un 33,5% llega "ajustado" a fin de mes sin mayores inconvenientes. El estrés presupuestario se agudiza en mujeres, mayores de 40 años y personas con menor nivel educativo.
La percepción general sobre la situación social y económica del país es predominantemente negativa. La evaluación "muy mala" de la situación actual aumentó significativamente entre julio y septiembre de 2026, alcanzando el 38,9%. Las expectativas futuras a un año también reflejan pesimismo, con un 46,4% considerando que el panorama será "peor" o "mucho peor". Este escenario de incertidumbre económica y social impacta directamente en el consumo y la inversión en la región.
