Del campo a la botella: La apuesta familiar por el whisky patagónico que llegó a la Antártida
Néstor Serenelli y Lila Tognetti llevan casi tres décadas produciendo whisky de malta en Lago Puelo, Chubut, a partir de cebada cultivada en la Patagonia. Su proyecto, que busca la trazabilidad total del producto, incluye una innovadora experiencia de añejamiento en la Antártida.

Las claves de la nota
- Producción de whisky single malt en Patagonia.
- Cultivo propio de cebada para la elaboración.
- Añejamiento de whisky en la Antártida.
- Trazabilidad total del producto desde el campo.
- Primera destilería argentina especializada en single malt.
Néstor Serenelli y Lila Tognetti son los artífices de La Alazana, una destilería familiar pionera en la producción de whisky single malt en Argentina, ubicada en Lago Puelo, Chubut. Con casi tres décadas de dedicación, el proyecto nació de la pasión compartida por el whisky y el deseo de vincularlo con su origen en el campo, cultivando su propia cebada patagónica.
La iniciativa se distingue por su enfoque en la trazabilidad, buscando que cada botella cuente la historia del campo de donde provino la cebada. Ante la dificultad de encontrar variedades de cebada aptas para whisky en Argentina, la pareja decidió desarrollar el cultivo en la Comarca Andina, aprovechando las condiciones climáticas favorables de la región para obtener granos de alta calidad.
Un hito destacado del proyecto es la experiencia de añejamiento de whisky en la Antártida, concretada mediante un convenio con el Comando Conjunto Antártico. Barricas fueron enviadas a las bases Marambio y Belgrano II, con la particularidad de que algunas reposan en cuevas de hielo en la base más austral. Este proyecto de alcance internacional posiciona a La Alazana en la vanguardia de la innovación en la industria del whisky.
La apuesta por la producción de materia prima local no solo garantiza la calidad, sino que también responde a una tendencia creciente en el mercado del whisky, donde los consumidores valoran cada vez más el origen y la historia detrás de cada etiqueta. La Alazana aspira a que los consumidores puedan identificar la procedencia exacta de la cebada a través de códigos QR en sus botellas, fortaleciendo el vínculo entre el producto, el territorio y quienes lo elaboran.
