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De comprar en cuotas a pagar el supermercado: cómo los argentinos llegaron a estos niveles de endeudamiento
Martín Lousteau analizó en Infobae el proceso detrás del aumento de la mora: salarios que perdieron poder de compra, gastos que crecieron y ahorros que se agotaron antes de recurrir al financiamiento, llevando a que el uso del crédito se destine cada vez más a consumos cotidianos.
- Aumento del uso de crédito para gastos cotidianos.
- Salarios con poder de compra reducido.
- Agotamiento de ahorros personales.
- Incremento del financiamiento con tarjetas y créditos personales.
- Mayor mora en jóvenes y deudores de bajos ingresos.
El uso del crédito en Argentina ha experimentado una transformación significativa, pasando de financiar bienes de alto valor a cubrir gastos cotidianos. Martín Lousteau, en un análisis para Infobae, detalló cómo esta tendencia explica el aumento de la mora. El escenario se gestó a partir de una pérdida de poder adquisitivo de los salarios, estimada en un promedio del 10%, con caídas más pronunciadas en el sector público. Simultáneamente, gastos esenciales como tarifas y transporte experimentaron incrementos, reduciendo drásticamente el margen disponible para los hogares.
Ante esta coyuntura, muchas familias recurrieron a sus ahorros, evidenciado por una caída cercana al 40% en las cuentas de plazo fijo de personas físicas. Cuando los ingresos dejaron de ser suficientes y los ahorros se agotaron, el crédito se convirtió en la única alternativa para mantener un nivel de consumo. Esto se refleja en un aumento exponencial del financiamiento: el stock de crédito con tarjetas se duplicó entre principios de 2024 y mediados de 2025, mientras que los créditos personales se multiplicaron por cuatro. Este fenómeno no responde a un mayor deseo de consumir, sino a la necesidad creciente de financiar el gasto corriente.
Un punto crucial del análisis es el cambio en el destino del financiamiento. Utilizar crédito para bienes durables difiere sustancialmente de hacerlo para alimentos u otros consumos básicos. El crédito para "suavizar el consumo" se ha convertido en un "puente de que no te alcanza". Un ejemplo claro es el supermercado, donde la utilización de tarjetas de crédito como medio de pago pasó del 37% al 44%, y sumando billeteras virtuales, supera el 66%. El contexto inflacionario, aunque inicialmente podía justificar el uso de tarjetas para diferir compras, hoy agrava el problema al compensar una insuficiencia persistente de ingresos.
Las consecuencias de este endeudamiento son palpables, afectando especialmente a los jóvenes y a los deudores de menores ingresos, con tasas de mora del 40% y 36% respectivamente. Las plataformas digitales, por su facilidad de acceso al financiamiento, juegan un rol cada vez más importante en este escenario. Para Rosario y la región, este panorama implica una presión adicional sobre el consumo de los hogares, afectando la demanda de bienes y servicios locales y pudiendo generar un círculo vicioso de endeudamiento y menor actividad económica si no se abordan las causas estructurales de la pérdida de poder adquisitivo.
Esta noticia es crucial para inversores y empresarios argentinos, ya que detalla las causas y consecuencias del creciente endeudamiento de los hogares, impactando directamente en el consumo y la demanda. Es fundamental monitorear la evolución de la mora y el acceso al crédito para evaluar el desempeño de sectores como el retail y los servicios financieros. La tendencia observada sugiere una contracción del poder adquisitivo que podría persistir, afectando la rentabilidad de las empresas y la estabilidad económica general.

