Dante Sica proyecta dos escenarios para 2027: 70% de chances de crecimiento y 30% de probabilidad de caída del PBI
El exministro de Producción Dante Sica estima un 70% de probabilidad de crecimiento del PBI en torno al 2% para 2027, pero advierte sobre un 30% de posibilidades de una caída del 1,4% ante la incertidumbre electoral.

Las claves de la nota
- 70% de probabilidad de crecimiento del PBI en 2027.
- 30% de probabilidad de caída del PBI en 2027.
- Crecimiento estimado del 2,1% en el escenario base.
- Caída estimada del 1,4% en el escenario negativo.
- Importancia de aprovechar la "ventana temporal" global.
Dante Sica, exministro de Producción y fundador de ABECEB, ha presentado dos escenarios contrapuestos para la economía argentina en 2027. En su análisis, existe un 70% de probabilidad de que el Producto Bruto Interno (PBI) experimente un crecimiento moderado, cercano al 2,1%, aunque sin alcanzar un nivel de "boom". Este escenario base sugiere una recuperación gradual, impulsada por sectores específicos que podrían mostrar avances de dos dígitos, mientras que otros aún enfrentarían dificultades.
Sin embargo, Sica también ha delineado un escenario alternativo considerablemente más sombrío, al que asigna un 30% de probabilidad. En este contexto, la actividad económica podría sufrir una contracción del 1,4%, reflejando la creciente incertidumbre que rodea el panorama político y electoral del próximo año. Esta dicotomía subraya la volatilidad inherente a las proyecciones económicas argentinas, fuertemente influenciadas por factores macroeconómicos y decisiones políticas.
El exfuncionario enfatizó la importancia de que los empresarios no se paralicen esperando definiciones electorales, advirtiendo que la inacción puede llevar a la pérdida de oportunidades valiosas. Sica destacó la existencia de una "ventana temporal" global, marcada por cambios geopolíticos y reconfiguraciones en el comercio internacional, que Argentina debe saber capitalizar. La capacidad industrial y los recursos humanos calificados son señalados como ventajas competitivas clave, aunque se requiere inversión en infraestructura y acceso al crédito para revertir deficiencias históricas.
Para Rosario y la región, estos escenarios implican una necesidad de diversificación y fortalecimiento de los ecosistemas productivos. Sectores como el agroindustrial, la industria manufacturera y la minería, si bien presentan potencial, dependen de un marco macroeconómico estable y predecible para atraer inversiones y expandir operaciones. La infraestructura, un punto crítico en la región, deberá ser una prioridad para sostener cualquier impulso de crecimiento.
