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Crédito al consumo en Argentina se contrae 1,3% en agosto ante foco en mora
El crédito al consumo, incluyendo tarjetas y préstamos personales, cayó 1,3% real en agosto, mientras bancos y fintech priorizan la recuperación de carteras en mora y endurecen criterios de otorgamiento.
- Crédito al consumo cayó 1,3% real en agosto.
- Entidades enfocadas en recuperar carteras con mora.
- Morosidad de hogares es del 12,8%.
- Créditos empresariales e hipotecarios crecen.
El crédito al consumo en Argentina experimentó una contracción del 1,3% en términos reales durante agosto, marcando una tendencia a la baja en préstamos de tarjetas de crédito y personales. Esta debilidad se debe a que bancos, fintech y otras entidades financieras están reorientando sus esfuerzos hacia la gestión y recuperación de carteras con mora, en lugar de expandir agresivamente el financiamiento. Si bien se observa una menor velocidad de ingreso de nuevos atrasos, las políticas de otorgamiento se mantienen estrictas, con revisiones más exhaustivas de la capacidad de pago y restricciones en límites de tarjetas.
La morosidad persistente es un desafío clave, especialmente en segmentos de consumidores con menor acceso al sistema bancario tradicional. Las refinanciaciones, a menudo ofrecidas con tasas reducidas o incluso cero, buscan regularizar pagos, pero la reincidencia es alta, con cerca de la mitad de los deudores que vuelven a caer en mora antes de un año. Un análisis de Econviews revela que aproximadamente 5,8 millones de personas presentan irregularidades crediticias, de las cuales 2,4 millones corresponden a préstamos de fintech y billeteras digitales, representando el 16% del total de créditos en mora del sistema. La mora de los hogares se ubica en 12,8%, significativamente mayor que la de las empresas (3,5%), y en el crédito no bancario supera el 30%.
En contraste, los segmentos de crédito empresarial y los préstamos hipotecarios muestran un desempeño más positivo, compensando parcialmente la debilidad del consumo. Los créditos a empresas aumentaron un 1% real en agosto, mientras que los hipotecarios registraron un crecimiento del 3,1%. Este escenario sugiere una bifurcación en el sistema financiero, donde los sectores productivos y de inversión a largo plazo encuentran mayor tracción que el gasto de los consumidores, afectado por tasas de interés elevadas y la incertidumbre económica general. Para Rosario y la región, esta tendencia implica una menor disponibilidad de financiamiento para el consumo, lo que podría impactar en la demanda de bienes durables y servicios, y una mayor cautela por parte de las entidades financieras locales en la aprobación de nuevos créditos.
Esta noticia es relevante para inversores y empresarios argentinos, ya que indica una contracción en el crédito al consumo, un motor clave de la demanda interna. La persistencia de la mora y las estrictas políticas de otorgamiento sugieren un panorama de cautela para el financiamiento de individuos y pequeñas empresas. Es importante vigilar la evolución de la morosidad y las tasas de interés, así como el desempeño de los sectores empresariales e hipotecarios como indicadores de la salud general del sistema financiero.

