Crédito a familias estancado: tarjetas caen 12,2% anual y préstamos personales acumulan 13 meses de debilidad
El financiamiento al sector privado creció apenas 0,1% real en octubre, con una caída interanual del 1,6%. Los saldos de tarjetas de crédito retrocedieron 2,3% real mensual y los préstamos personales bajaron 0,6%.

Las claves de la nota
- Crédito privado real: 0,1% crecimiento mensual (octubre)
- Tarjetas de crédito: caída real anual del 12,2%
- Préstamos personales: 13 meses de debilidad real
- Créditos hipotecarios: crecimiento real anual del 23,7%
El crédito al sector privado en Argentina muestra un preocupante estancamiento, con una demanda de financiamiento por parte de los hogares que no logra repuntar. En octubre, el saldo total de préstamos en pesos experimentó un crecimiento nominal del 2% mensual, pero tras descontar la inflación, el avance real fue de apenas 0,1%. A nivel interanual, el crecimiento nominal del 30,7% se transforma en una contracción real del 1,6%, evidenciando las dificultades del sistema financiero para expandir el crédito de manera sostenible.
Las líneas de financiamiento más vinculadas a las familias son las más afectadas. Los saldos de tarjetas de crédito registraron una caída real del 2,3% mensual, a pesar de las promociones por el Día de la Madre. En la comparación interanual, la baja real fue del 12,2%. Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, atribuye esta tendencia a un ajuste en los gastos de los consumidores debido al estancamiento de sus ingresos disponibles.
Por su parte, los préstamos personales también profundizan su debilidad, con una contracción real del 0,6% respecto a septiembre y del 8,3% interanual. Esta línea ha disminuido en términos reales durante 12 de los últimos 13 meses, reflejando el deterioro de la capacidad de pago y el aumento de la morosidad. Las entidades financieras priorizan la regularización de deudores sobre la expansión crediticia, mientras los consumidores mantienen una actitud cautelosa.
En contraste, los créditos hipotecarios continúan su senda de crecimiento, con una expansión real mensual del 3,3% y una interanual del 23,7%. Este segmento, impulsado por políticas de fondeo a mediano plazo y la suba del valor de las propiedades, se consolida como el de mayor dinamismo. Los créditos prendarios, en cambio, se estancaron en términos reales, afectados por la menor actividad en el mercado automotor.
