Economía

Crecida del Paraná: Aceleran la Evacuación de Más de 30.000 Vacas en las Islas de Victoria ante el Riesgo de Inundación

La crecida del río Paraná obliga a la evacuación urgente de más de 30.000 vacas en las islas de Victoria, Entre Ríos. Productores alertan sobre altos costos y dificultades para los pequeños ganaderos, recordando la trágica experiencia de 2007.

Fuente original: La Nación Economía6 min de lecturaMuy Negativo
Crecida del Paraná: Aceleran la Evacuación de Más de 30.000 Vacas en las Islas de Victoria ante el Riesgo de Inundación
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Las claves de la nota

  • Evacuación de más de 30.000 vacas en las islas de Victoria.
  • Costos de evacuación por barco: $1,5 millones por hora.
  • Productores reclaman declaración de emergencia agropecuaria.
  • Recordatorio de la crecida de 2007 con pérdidas significativas.

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de La Nación Economía.

La crítica situación hídrica en el norte del país, marcada por la crecida del río Paraná, ha desatado una carrera contra el tiempo para la evacuación de miles de cabezas de ganado en las islas frente a Victoria, Entre Ríos. Más de 30.000 vacas, incluyendo crías, están siendo trasladadas a zonas más seguras ante la inminente amenaza de inundación. La operación, que implica el embarque de los animales en barcos y su posterior traslado en camiones, requiere una logística compleja y costosa, con estimaciones que elevan el precio por hora de navegación de los barcos a $1,5 millones y un costo total por operación que puede alcanzar los $3,5 millones.

Productores como Emiliano Merzbacher, vicepresidente de la Sociedad Rural de Victoria, reviven el trauma de la crecida de 2007, donde perdió 900 cabezas de ganado. La experiencia pasada impulsa una acción preventiva, aunque la incertidumbre sobre la velocidad de la crecida y las restricciones para operar de noche si no se declara la emergencia agropecuaria generan gran preocupación. La evacuación se ha priorizado con novillos terminados y animales en engorde, pero el traslado de vacas de cría con terneros recién nacidos presenta mayores desafíos logísticos y de disponibilidad de campos de recepción.

La urgencia se intensifica ante la falta de una cifra precisa sobre la cantidad de hacienda aún en las islas, estimándose que de las 300.000 cabezas iniciales, quedarían alrededor de 30.000. La lentitud en la declaración de emergencia agropecuaria por parte de las autoridades es un reclamo constante de los ganaderos, quienes advierten que esperar a que el río alcance niveles críticos podría ser demasiado tarde. La situación pone de manifiesto la vulnerabilidad del sector agropecuario ante eventos climáticos extremos y la necesidad de políticas de contingencia más efectivas.

Para la región de Rosario y su influencia agroindustrial, esta noticia subraya la fragilidad de la producción ganadera en zonas ribereñas y los costos asociados a la gestión de riesgos climáticos. La posible interrupción de cadenas de suministro y el impacto en los precios de la carne son factores a vigilar. Los antecedentes de inundaciones severas en la región, como la de 2007, sirven como un crudo recordatorio de las pérdidas económicas y productivas que estos eventos pueden generar. La capacidad de respuesta y adaptación de los productores ante la variabilidad climática será crucial para mitigar futuras crisis.

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