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Cobro con transferencia: dudas sobre el nuevo sistema de débito de cuotas de créditos antes de su implementación
El Banco Central lanzará el 31 de agosto el "cobro con transferencia" (CCT) para debitar cuotas de créditos, pero bancos y fintech dudan de su implementación y utilidad ante la creciente morosidad.
- Nuevo sistema CCT del BCRA para débito de cuotas de créditos.
- Dudas sobre implementación y utilidad por parte de bancos y fintech.
- Morosidad creciente es un problema central para el sector financiero.
- Limitaciones en el CCT complican su adopción generalizada.
- Cobranza cruzada entre entidades se considera inviable.
A pocos días de su entrada en vigencia el próximo 31 de agosto, el nuevo sistema de "cobro con transferencia" (CCT) anunciado por el Banco Central genera dudas en el sector financiero. La medida busca regular el débito directo de cuotas de préstamos, permitiendo que incluso entidades distintas a la originante del crédito puedan realizar el cobro de forma segura y transparente. Sin embargo, fuentes del sector bancario y de fintech señalan que muchas entidades no estarán listas para implementarlo en la fecha prevista y que, aún si lo logran, su utilidad será limitada.
El CCT pretende ser una solución ante el alza de la morosidad, un problema central para el sistema financiero argentino. Si bien la norma se aplicará a nuevos créditos y refinanciaciones para morosos, la falta de entusiasmo y las consultas pendientes sobre la reglamentación sugieren un panorama complejo. El sistema reemplaza al "débito directo interbancario" derogado en 2020, que permitía débitos reiterados hasta la cancelación de la cuota. La nueva versión exige autorización expresa del cliente para cada débito, con limitaciones como solo dos reintentos en caso de fondos insuficientes y un consentimiento que puede ser revertido.
Las restricciones impuestas, como la aplicación solo a préstamos de cuotas fijas e iguales y el requisito de que la cuota no supere el 30% de los ingresos al momento de la originación, sumadas a cuestionamientos sobre la forma de consentimiento del cliente (no se permite reconocimiento facial), complican su adopción. La figura de "cobranza cruzada", donde una entidad debita de una cuenta en otra, se considera extremadamente limitada, requiriendo que la entidad originante deposite el total del préstamo en la otra, lo que resulta inviable para muchas entidades. La falta de respuesta del Banco Central a las consultas de Infobae agrava la incertidumbre.
Para Rosario y la región, este sistema podría tener un impacto indirecto al mejorar la gestión de cobros de las entidades financieras locales, lo que podría traducirse en una mayor oferta de crédito o mejores condiciones para los prestatarios. Sin embargo, la lentitud en la implementación y las limitaciones del sistema podrían mitigar estos beneficios. La morosidad creciente en préstamos de consumo es un fenómeno que afecta a toda la economía argentina, y la efectividad de esta medida será clave para la estabilidad financiera.
La implementación del "cobro con transferencia" (CCT) es crucial para el sector financiero argentino, especialmente ante el alza de la morosidad. Inversores y empresarios deben seguir de cerca si las entidades logran adoptar el sistema y si este realmente mejora la eficiencia en el cobro de cuotas de créditos, lo que podría impactar la liquidez y la oferta crediticia en la economía.

