Finanzas

CEO del brazo agroganadero de Benetton: "El ciclo de precios altos puede durar hasta 2030"

Agustín Dranovsky, CEO de Compañía de Tierras del Sud Argentino, proyecta que el actual ciclo de precios elevados en commodities agropecuarios podría extenderse hasta 2030, destacando el potencial de la ganadería y la necesidad de crédito a largo plazo.

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CEO del brazo agroganadero de Benetton: "El ciclo de precios altos puede durar hasta 2030"
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Las claves de la nota

  • Ciclo de precios altos en agro podría durar hasta 2030.
  • CEO de Benetton destaca potencial de la ganadería.
  • Reclamo por crédito agropecuario de largo plazo.
  • Impacto positivo proyectado para la región de Rosario.

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de Forbes Argentina.

Agustín Dranovsky, CEO de Compañía de Tierras del Sud Argentino, brazo agroganadero del grupo Benetton, ha compartido una perspectiva optimista sobre el futuro de los precios de los commodities agrícolas y ganaderos. Según sus declaraciones en el Coloquio IDEA, el ciclo de precios altos que beneficia al sector podría extenderse hasta el año 2030. Esta proyección se basa en una demanda global sostenida y factores estructurales que limitan la oferta, lo que sugiere un horizonte favorable para los productores argentinos.

Dranovsky hizo hincapié en el considerable potencial que posee la ganadería argentina para capitalizar esta tendencia. Sin embargo, para aprovechar plenamente estas oportunidades, el directivo reclamó la necesidad de contar con herramientas financieras más adecuadas, específicamente, crédito de más largo plazo. La actual disponibilidad de financiamiento a corto y mediano plazo dificulta las inversiones necesarias para expandir y modernizar la producción ganadera, limitando así el crecimiento del sector.

La provincia de Santa Fe, y en particular la región de Rosario, se beneficiaría directamente de una prolongación de los precios altos. Como centro neurálgico de la producción y exportación agroindustrial, la región vería un impulso significativo en su actividad económica, desde la producción primaria hasta la logística y los servicios asociados. La demanda de insumos, la actividad portuaria y el empleo en el sector se verían favorecidos, generando un efecto multiplicador en la economía local.

A nivel de antecedentes, la Argentina ha experimentado ciclos de precios altos para sus commodities en el pasado, pero la duración y la magnitud de la actual tendencia, proyectada hasta 2030, la convierten en una oportunidad única. La clave para capitalizarla reside en la inversión estratégica y en políticas que fomenten la producción sostenible y competitiva. La falta de crédito a largo plazo ha sido históricamente un obstáculo para el desarrollo de proyectos agropecuarios de gran envergadura en el país.

De confirmarse la proyección de Dranovsky, los inversores y productores argentinos deberán enfocarse en la eficiencia productiva, la innovación tecnológica y la gestión de riesgos. La demanda de carne, granos y otros productos agropecuarios a nivel mundial parece consolidada, pero la volatilidad inherente a los mercados internacionales siempre representa un factor a vigilar. La capacidad del país para mantener su competitividad y atraer inversiones dependerá, en gran medida, de la estabilidad macroeconómica y de la previsibilidad en las políticas agroindustriales.

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