Canastas de crianza: aumentaron entre 2,2% y 2,4% en septiembre, superando la inflación
El costo de criar a un hijo en Argentina volvió a crecer por encima de la inflación general en septiembre, impulsado por los gastos de cuidado. Las canastas de crianza registraron subas del 2,2% y 2,4% según la edad del niño.

Las claves de la nota
- Canastas de crianza subieron 2,2%-2,4% en septiembre.
- Costos del cuidado aumentaron 2,8%.
- Inflación general de septiembre fue 1,9%.
- Familia tipo necesitó $1.632.505 para no ser pobre.
El costo de vida para las familias argentinas que crían hijos continuó su tendencia alcista durante septiembre, superando nuevamente la inflación general. Según datos del INDEC, las canastas de crianza experimentaron un incremento del 2,2% para bebés de hasta un año y niños de 1 a 3 años, mientras que para los tramos de 4 a 5 años y de 6 a 12 años, la suba fue del 2,4%.
El principal factor detrás de este aumento se encuentra en la valorización de las tareas de cuidado. Los "costos del cuidado" registraron un alza del 2,8%, calculados a partir del tiempo teórico necesario para la crianza y la remuneración de personal de casas particulares. En contraste, la división de "bienes y servicios" de la canasta básica total (CBT) para el Gran Buenos Aires (GBA) mostró un incremento del 1,7%. La CBT, que sirve como umbral de pobreza, incluye alimentos y gastos no alimentarios como vestimenta, transporte, educación y salud.
Con estas cifras, una familia necesitó destinar en septiembre un mínimo de $570.832 para criar a un recién nacido, alcanzando los $728.850 para un niño de entre 6 y 12 años. Estos valores evidencian la presión constante sobre el presupuesto familiar, especialmente en un contexto donde la inflación general de septiembre fue del 1,9% y la canasta básica total del 1,7%. Para una familia tipo, el ingreso mensual para no ser pobre ascendió a $1.632.505.
Este escenario de alza en los costos de crianza impacta directamente en el poder adquisitivo de los hogares, obligando a priorizar gastos y, en muchos casos, a reducir el consumo de bienes y servicios no esenciales. La tendencia de que los costos de crianza superen la inflación general es una preocupación recurrente para las familias argentinas, reflejando la dificultad de mantener un nivel de vida adecuado para los niños en el actual contexto económico. Para Rosario y la región, estos datos se traducen en una mayor presión sobre los salarios y las economías familiares, exacerbando la necesidad de políticas de apoyo y contención.
