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Canasta básica subió 2,6% en agosto: familia necesitó $1.605.497 para no ser pobre
La canasta básica total (CBT) se aceleró a 2,6% en agosto, marcando el mayor aumento en cinco meses. Una familia tipo requirió más de $1.600.000 para no caer en la pobreza.
- Canasta básica total (CBT) subió 2,6% en agosto.
- $1.605.497 necesitó familia tipo para no ser pobre.
- Mayor aumento en cinco meses para la CBT.
- Canasta alimentaria (CBA) también subió 2,6%.
El costo de la canasta básica total (CBT), indicador clave para determinar la línea de pobreza en Argentina, experimentó una aceleración del 2,6% en agosto. Este incremento se produjo en un contexto donde la inflación general mostró una desaceleración, lo que subraya la persistente presión sobre el poder adquisitivo de los hogares. Se trata de la mayor variación mensual registrada en los últimos cinco meses para la CBT, y marca un nuevo hito en la dificultad de acceso a la canasta de bienes y servicios esenciales.
Según datos oficiales del INDEC, una familia compuesta por dos adultos y dos hijos menores (de 6 y 8 años) necesitó la suma de $1.605.497 para cubrir sus necesidades básicas y no ser considerada pobre durante el octavo mes del año. Esta cifra refleja la constante erosión del poder de compra y la creciente brecha entre los ingresos promedio y el costo de vida.
La canasta básica alimentaria (CBA) también mostró una suba idéntica del 2,6%, lo que indica que los alimentos, componente fundamental de la canasta, continúan siendo un factor de presión inflacionaria. Si bien la variación mensual se mantiene por debajo de los picos del 4% observados entre diciembre y enero, la tendencia acumulada de casi un año con aumentos superiores al 2% mensual es preocupante.
Para Rosario y la región, esta situación implica una profundización de los desafíos económicos. El sector agropecuario, motor de la economía local, se ve afectado por la dinámica inflacionaria que impacta en los costos de producción y en el consumo interno. Las familias rosarinas, al igual que en el resto del país, enfrentan una merma constante en su capacidad de ahorro y un aumento de la dependencia de la asistencia social para cubrir necesidades básicas. La persistencia de estas cifras sugiere que la recuperación del poder adquisitivo será un proceso lento y complejo, con implicancias directas en el consumo y la inversión a nivel regional.
Este dato es crucial para inversores, productores y empresarios, ya que la canasta básica es un termómetro directo del poder adquisitivo y la demanda interna. La persistente suba impacta en el consumo, la rentabilidad de las empresas y la estabilidad social. Es fundamental seguir de cerca la evolución de estos índices para evaluar el escenario económico y las estrategias de inversión en Argentina.

