Canasta básica para jubilados cuadriplica el haber mínimo: un aumento del 38% en un año
El costo de vida de un jubilado superó los $2 millones, un 38% más que hace un año, mientras que el haber mínimo solo cubre el 24,2% de esas necesidades.

Las claves de la nota
- Canasta básica jubilado: $2.090.646 en octubre
- Aumento interanual del 38% en la canasta básica
- Haber mínimo cubre solo el 24,2% del costo de vida
- Salud y medicamentos, el principal gasto ($518.708)
- Pobreza en jubilados: 14,8% en el primer semestre
La canasta básica para un jubilado en Argentina alcanzó los $2.090.646 en octubre, superando en más de cuatro veces el haber mínimo de $505.748 (incluyendo el bono). Este valor representa un incremento del 38% en los últimos doce meses, superando la inflación general y evidenciando una profunda brecha entre los ingresos previsionales y el costo real de vida para los adultos mayores.
El informe, elaborado por la Defensoría de la Tercera Edad y la Sociedad Iberoamericana de Geriatría y Gerontología, detalla que los rubros de salud y medicamentos ($518.708), alimentos ($457.742) y vivienda ($364.969) concentran cerca de dos tercios del gasto total. Estos montos son significativamente superiores a los haberes que perciben los jubilados, dejando al haber mínimo cubriendo apenas el 24,2% del costo de vida. Las Pensiones No Contributivas (PNC) y la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) cubren incluso menos, representando el 17,9% y el 20% respectivamente.
La situación se agrava ante el creciente protagonismo de la PUAM, que se proyecta que pase de representar el 3% de los beneficios previsionales en 2025 al 38% para 2050, debido al cierre de moratorias previsionales. Estos ingresos se encuentran muy por debajo del umbral de indigencia, obligando a muchos adultos mayores a continuar trabajando en condiciones precarias o a depender de subsidios. La pobreza en este grupo etario ya alcanzó el 14,8% en el primer semestre del año, mostrando el mayor incremento relativo entre los grupos demográficos.
Para Rosario y la región, esta realidad no es ajena. El costo de vida, especialmente en lo que respecta a medicamentos y servicios, impacta fuertemente en los jubilados locales. La falta de actualización de los haberes previsionales en línea con la inflación y el aumento de los gastos esenciales genera una creciente vulnerabilidad social. La proyección de un aumento en la dependencia de la PUAM sugiere que la problemática se intensificará en los próximos años, requiriendo políticas públicas específicas para garantizar un mínimo digno.
