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Canasta Básica: Familia tipo necesitó $1.531.473 en junio para no ser pobre, con un alza del 2,2%
La Canasta Básica Total (CBT) aumentó un 2,2% en junio, superando la desaceleración de la inflación general y la canasta alimentaria. Una familia tipo requirió más de $1.500.000 para evitar la pobreza.
- Canasta Básica Total (CBT) aumentó 2,2% en junio.
- Familia tipo necesitó $1.531.473 para no ser pobre.
- Canasta Básica Alimentaria (CBA) subió 1,3%.
- IPC general se ubicó en 1,9% en junio.
En junio, la Canasta Básica Total (CBT), indicador clave para determinar la línea de pobreza en Argentina, registró un incremento del 2,2%. Este dato representa una aceleración respecto al mes anterior, a pesar de que la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marca el umbral de indigencia, mostró una desaceleración, en línea con la inflación general del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que fue del 1,9%.
Los datos oficiales del INDEC revelan que, por noveno mes consecutivo, la CBT superó el alza del 2,2%. Con estas cifras, una familia compuesta por dos adultos y dos hijos en edad escolar necesitó la suma de $1.531.473 para no caer por debajo de la línea de pobreza. Por su parte, la CBA aumentó un 1,3% en junio, evidenciando que los alimentos básicos también experimentaron subas significativas, requiriendo un mínimo de $689.852 para cubrir las necesidades de indigencia.
La desaceleración en el rubro de Alimentos y bebidas, que mostró su menor incremento desde junio de 2025 gracias a la estabilidad en los precios de la carne y la baja en frutas, fue un factor clave en la moderación del IPC general. Sin embargo, el alza en otros rubros como paquetes turísticos por las vacaciones de invierno, servicios de recreación y cultura, tarifas de electricidad, alquileres y medicamentos contrarrestaron parcialmente esta tendencia.
Este escenario de persistente aumento de la canasta básica subraya la pérdida de poder adquisitivo de los hogares argentinos. Para la región de Rosario y Santa Fe, la situación se replica, afectando directamente el consumo de las familias y la rentabilidad de los comercios locales. La necesidad de ingresos cada vez mayores para cubrir las necesidades básicas plantea un desafío constante para la economía familiar y el desarrollo regional.
Esta noticia es crucial para inversores y productores argentinos, ya que la evolución de la canasta básica impacta directamente en el consumo interno y la demanda. Los empresarios deben estar atentos a la capacidad de compra de los hogares, mientras que los inversores deben considerar cómo la inflación y la pobreza afectan la estabilidad económica y las políticas gubernamentales. Es fundamental seguir de cerca los próximos índices de inflación y las medidas económicas que se implementen para mitigar estos efectos.

