Cambio de tendencia: Márgenes proyectados de la soja 2026/27, ahora positivos en todas las regiones
La campaña de soja 2026/27 presenta márgenes proyectados favorables en todas las regiones productivas argentinas, un escenario que no se veía hace tiempo. La recuperación del valor internacional de la oleaginosa y la reducción de derechos de exportación son los principales impulsores.

Las claves de la nota
- Márgenes proyectados de soja 2026/27 positivos en todas las regiones.
- Recuperación del valor internacional de la soja y derivados.
- Reducción de derechos de exportación a 22,8% para mayo de 2027.
- Maíz más afectado por el aumento del costo del gasoil.
El inicio de la campaña de soja 2026/27 marca un hito significativo para el sector agroindustrial argentino, ya que por primera vez en mucho tiempo, los márgenes proyectados para el cultivo se presentan de forma favorable en la totalidad de las regiones productivas del país. Este cambio contrasta marcadamente con el panorama del año anterior, donde amplias zonas del NEA, NOA y el norte de Entre Ríos enfrentaban márgenes nulos o incluso negativos para la soja de primera. La mejora en la rentabilidad esperada se fundamenta principalmente en dos pilares: la robusta recuperación del valor internacional de la soja, impulsada por la fortaleza tanto de la harina como del aceite (este último beneficiado por la demanda de biodiésel), y la esperada reducción de los derechos de exportación. Para mayo de 2027, fecha de cosecha de la soja de primera, se proyecta una alícuota del 22,8%, inferior al 24,0% actual. Sin embargo, el impacto más sustancial de la rebaja de retenciones se anticipa para mayo de 2028, cuando la alícuota podría descender al 18,5%, aunque su concreción dependerá del escenario político post-elecciones presidenciales del próximo año.
En contraste, el maíz, si bien se beneficia marginalmente de la reducción de retenciones dada su menor alícuota, se ve más afectado por el incremento en el costo de los combustibles. La relación maíz/gasoil ha experimentado un deterioro considerable en el último año, duplicando la desmejora observada en las oleaginosas. Este contexto subraya la importancia de monitorear tanto los precios internacionales de los commodities como las políticas fiscales y energéticas para evaluar la rentabilidad futura de los cultivos en Argentina. Para la región de Rosario, uno de los principales polos agroexportadores del país, esta noticia es alentadora, ya que una mayor rentabilidad en la soja puede traducirse en un impulso para la actividad económica local, desde la logística hasta la industria de procesamiento.
