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Caen drásticamente las emisiones de deuda corporativa, reduciendo una fuente clave de dólares para Argentina
Las emisiones de deuda corporativa en dólares cayeron a menos de la mitad en agosto, afectando la oferta de divisas y la acumulación de reservas del Banco Central. La tendencia se concentra en el mercado local en dólar MEP, elevando el costo de financiamiento.
- Emisiones de deuda hard dollar cayeron a US$ 937 millones en agosto.
- Menos de la mitad del volumen de julio y por debajo del promedio de US$ 1.670 millones.
- Financiamiento se canaliza al mercado local en dólar MEP.
- Reduce la oferta de dólares frescos y la acumulación de reservas.
- Coincide con debilidad estacional de exportaciones agropecuarias.
La actividad de financiamiento corporativo en dólares ha experimentado una marcada desaceleración en agosto, con emisiones de deuda hard dollar que apenas alcanzaron los US$ 937 millones. Este monto representa menos de la mitad de lo registrado en julio y se sitúa muy por debajo del promedio mensual de US$ 1.670 millones acumulado durante 2026, según datos de Forbes Argentina. La contracción se ha concentrado principalmente en el mercado internacional, donde no hubo emisiones provinciales y solo una compañía logró colocar deuda bajo ley de Nueva York. En contraste, la mayor parte del financiamiento se canalizó a través del mercado local y en dólar MEP, con tasas de corte que oscilan entre el 3,50% y el 6,50%, significativamente menores a la tasa del 9,95% de la única colocación externa del mes.
Este escenario tiene una implicancia directa sobre el mercado cambiario argentino. Las emisiones de deuda hard dollar, que cuentan con un plazo de hasta 180 días para liquidar parcialmente los dólares en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), representaban un canal importante de ingreso de divisas frescas. La reducción en el ritmo de estas emisiones se traduce en una menor oferta futura de dólares en el sistema financiero, lo que podría limitar la capacidad del Banco Central para acumular reservas.
La situación se agrava dado que la caída en el financiamiento corporativo externo coincide con una etapa estacionalmente más débil en la oferta de dólares provenientes de las exportaciones agropecuarias. Analistas señalan que la combinación de estos dos factores podría generar presiones sobre la oferta de divisas. Si bien no se prevé una tensión inmediata sobre los límites del esquema cambiario, la sostenibilidad de mantener el dólar quieto como ancla nominal requerirá de una oferta financiera que acompañe, la cual se está viendo mermada.
El escenario para el último trimestre del año dependerá menos de la capacidad de las empresas para conseguir financiamiento local y más de la habilidad del país para generar dólares frescos. La posibilidad de que los Fondos de Inversión de Corto Plazo (FAL) incrementen la demanda por deuda corporativa local a partir de noviembre podría dinamizar el mercado de crédito en pesos o dólares dentro de Argentina, pero no necesariamente aportará divisas nuevas al Banco Central. Por lo tanto, la pregunta central para los inversores y empresarios de Rosario y la región reside en la capacidad de sostener la acumulación de reservas en un contexto de menor acceso al financiamiento internacional.
Esta noticia es crucial para inversores y empresarios argentinos, ya que la caída en las emisiones de deuda corporativa reduce una fuente clave de dólares, afectando la oferta cambiaria y la acumulación de reservas del Banco Central. Es vital vigilar la evolución de las tasas de interés en el mercado local y la capacidad del país para generar divisas a través de otros canales, especialmente ante la debilidad estacional de las exportaciones agropecuarias.

