
Imagen ilustrativa
Bonos del Tesoro de EE.UU. con peor desempeño que los "bonos basura": ¿Por qué?
El ETF iShares 20+ Year Treasury Bond (TLT) alcanzó su nivel más bajo en 22 años, acumulando una caída del 6% en lo que va del año, mientras que el rendimiento de los bonos a 30 años supera el 5,33%. Factores como la inflación persistente, el déficit fiscal de EE.UU. y la creciente demanda de deuda por parte de empresas tecnológicas explican esta tendencia.
- Bonos del Tesoro de EE.UU. caen a mínimos de 22 años.
- Rendimiento de bonos a 30 años supera el 5,33%.
- Inflación, déficit fiscal y demanda de deuda impulsan la tendencia.
- Duración efectiva castiga más a bonos de largo plazo.
- Inversores argentinos deben considerar sensibilidad a tasas.
Los bonos del Tesoro estadounidense a largo plazo, representados por el ETF iShares 20+ Year Treasury Bond (TLT), están experimentando un desempeño notablemente inferior al de los "bonos basura" (deuda corporativa de alto rendimiento). El TLT ha caído hasta su nivel más bajo en 22 años, con una merma del 6% en lo que va del año, mientras que el rendimiento de los bonos a 30 años trepó al 5,33%, su máximo desde 2007.
Varios factores macroeconómicos explican esta debilidad. El alza sostenida de los precios del petróleo por encima de los US$ 90 reaviva los temores de inflación persistente. Adicionalmente, el déficit fiscal de Estados Unidos en julio alcanzó los US$ 432.300 millones, impulsando la necesidad de mayor emisión de deuda. La demanda de fondos por parte de empresas tecnológicas para infraestructura de inteligencia artificial, estimada en US$ 500.000 millones este año, también amplía la oferta de bonos disponibles, presionando a la baja sus precios.
La suba generalizada de las tasas de interés impacta de forma más severa a los títulos de largo plazo debido a su mayor "duración efectiva", una medida que indica la sensibilidad del precio de un bono a los cambios en las tasas. Un bono con una duración de 14,81 años, como el que replica el TLT, puede experimentar variaciones de precio cercanas al 15% ante un cambio del 1% en las tasas. En contraste, los bonos de alto rendimiento, si bien son más riesgosos en términos de impago, poseen duraciones menores y se comportan más como acciones, beneficiándose de la fortaleza económica y bajos incumplimientos.
Este escenario tiene implicancias para el mercado argentino. Si bien la deuda de EE.UU. es considerada "segura" por su bajo riesgo de impago, la volatilidad reciente demuestra que no está exenta de pérdidas significativas ante movimientos adversos en las tasas. Para inversores locales, esto subraya la importancia de diversificar y entender la sensibilidad a las tasas de interés de sus inversiones en renta fija, incluso aquellas consideradas de bajo riesgo crediticio. La fortaleza del dólar, a menudo impulsada por un entorno de tasas altas en EE.UU., también puede ejercer presión sobre el peso argentino y los activos locales.
La volatilidad en los bonos del Tesoro de EE.UU. es crucial para inversores argentinos, ya que influye en las tasas de interés globales y la fortaleza del dólar, variables que impactan directamente en el mercado local. La debilidad de estos activos de referencia subraya la importancia de evaluar el riesgo de duración en las carteras de renta fija y estar atentos a los movimientos de la Reserva Federal y la política fiscal estadounidense. La tendencia de tasas al alza en EE.UU. podría mantener la presión sobre los activos argentinos y la apreciación del dólar.

