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Bonos CER: ¿qué hacer con la deuda indexada tras la desaceleración de la inflación?

Los bonos y letras CER, que lideraron la operatoria en mayo con $333.000 millones diarios, perdieron protagonismo ante la desaceleración inflacionaria, cayendo a $121.000 millones en agosto. Paralelamente, la deuda ligada al dólar duplicó su volumen.

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Bonos CER: ¿qué hacer con la deuda indexada tras la desaceleración de la inflación?
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Las claves de la nota

  • Volumen CER cayó 64% de mayo a agosto.
  • Deuda ligada al dólar duplicó su volumen.
  • Lecer septiembre ofrece rendimiento CER negativo.
  • Tasas CER 2028/2029 pagan CER +9%/+10%.
  • IPC núcleo de agosto fue 1,8%.

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de Ámbito Finanzas.

La reciente desaceleración de la inflación en Argentina ha provocado un giro en las preferencias de los inversores dentro del mercado de deuda en pesos. Los instrumentos ajustables por CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia), que habían sido la principal herramienta de cobertura ante la suba de precios durante los primeros meses del año, han visto disminuir su participación. Esto se refleja claramente en los volúmenes operados: mientras que en mayo los bonos y letras CER promediaban una operatoria diaria de $333.000 millones, en agosto esta cifra se contrajo un 64%, alcanzando los $121.000 millones diarios, según datos de Mills Capital Asset Management. En contrapartida, la deuda vinculada al dólar más que duplicó su volumen, superando los $321.000 millones diarios operados en agosto, evidenciando un cambio en la percepción del riesgo inflacionario a corto plazo.

La curva CER también manifiesta esta modificación en las expectativas del mercado. Instrumentos de corto plazo, como la Lecer con vencimiento en septiembre, exhiben rendimientos CER negativos, lo que sugiere una baja demanda de protección contra una aceleración inflacionaria inmediata. Sin embargo, el panorama se torna diferente al considerar horizontes de inversión más largos. Mientras que las tasas a corto plazo son bajas o negativas en términos reales, los instrumentos con vencimientos en marzo de 2028 y 2029 ofrecen rendimientos de CER +9% y CER +10% respectivamente. Estos rendimientos superiores a la inflación, según Lorenzo Delhon de Mills Capital, reflejan la compensación que el mercado exige por la incertidumbre cambiaria y política en plazos extendidos.

El comportamiento de los precios de la deuda se explica por la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC). El IPC núcleo registró en agosto un 1,8%, el nivel más bajo del año, y las proyecciones del REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado) apuntan a una convergencia hacia una inflación mensual del 1,5% para fin de año. Ante este escenario, analistas como Thiago Marino de IOL sugieren un reacomodamiento de las estrategias de inversión. Si bien previamente se sobreponderaban los instrumentos ajustables por inflación, el actual escenario de expectativas modificó la relación entre las curvas de tasa fija y CER, observándose un panorama "extremadamente ajustado" entre sus rendimientos. Por ello, para la próxima etapa, se prioriza la Lecap S30N6, con una tasa nominal anual cercana al 25,5% y un plazo remanente inferior a tres meses.

Federico Filippini de Adcap Grupo Financiero coincide en la mejora del atractivo de los bonos a tasa fija, especialmente en el corto plazo, ante la expectativa de un régimen de inflación inferior al 2%. Las proyecciones de mayor estabilidad del peso también abren la puerta a extender la duración de las carteras en pesos. De cara a futuras licitaciones, las Lecaps se presentan como una opción para capturar rendimiento. La dinámica actual del mercado de deuda en pesos, con una inflación decreciente y una mayor demanda por instrumentos dolarizados o a tasa fija, sugiere que los inversores deberán evaluar cuidadosamente sus estrategias, ponderando el riesgo y el retorno en función de sus horizontes de inversión y la volatilidad esperada del contexto macroeconómico argentino.

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