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Barrio Chino en Rosario: analizan dos zonas y ya hay 70 posibles comercios interesados
La propuesta de un Barrio Chino en Rosario avanza con el análisis de dos zonas potenciales, atrayendo el interés de 70 posibles comercios, en su mayoría de origen chino.
- 70 posibles comercios interesados
- Dos zonas en análisis para el Barrio Chino
- Primera etapa con 10-15 locales
- Gastronomía representará el 70% de la oferta
La iniciativa privada para crear un Barrio Chino en Rosario está tomando forma, con el análisis de dos ubicaciones estratégicas en la ciudad. Tras descartar la localidad de Funes por oposición de vecinos, se evalúan actualmente la calle Córdoba, entre Laprida y San Martín, y la zona de Ovidio Lagos, cercana a Pichincha y la estación Rosario Norte. El proyecto, impulsado por empresarios privados con vínculos en la comunidad china, busca concentrar oferta comercial, gastronómica y de servicios, replicando el éxito del modelo porteño.
La primera etapa contempla la delimitación de dos cuadras, con una inversión inicial de entre 10 y 15 locales. La mayoría de los potenciales locatarios, que ya suman 70 interesados, serían empresarios chinos, aunque también se contempla la participación de argentinos en propuestas gastronómicas específicas. La estructura se canalizaría a través de un fideicomiso denominado “Barrio Chino en Rosario”, con el objetivo de definir el esquema de negocio en los próximos 15 días o un mes, para luego presentarlo a inversores chinos y argentinos.
Un eje fundamental del proyecto será la gastronomía, que representaría alrededor del 70% de los locales, abarcando desde restaurantes de primer nivel hasta opciones de comida al paso. La ambición es convertir la zona en un polo turístico y de vida nocturna, complementado con la instalación de un arco chino, aportado por el Gobierno de China, y otros servicios como spas y salones de belleza. La resolución de la problemática del estacionamiento también es un punto clave a considerar.
Los impulsores aspiran a que el Barrio Chino pueda comenzar a operar en diciembre de este año o marzo próximo, aunque la viabilidad dependerá del cierre del esquema de inversión y la resolución del fideicomiso, además de la coyuntura económica argentina. La alta demanda de operadores, que triplica la oferta potencial en restaurantes y comercios, genera un fuerte optimismo entre los promotores, quienes planean un crecimiento progresivo del proyecto.
Esta iniciativa representa una oportunidad de inversión privada en el sector comercial y gastronómico de Rosario, con potencial para generar empleo y atraer turismo. Los inversores deben seguir de cerca la definición del fideicomiso y la selección de la ubicación final. La concreción del proyecto podría impulsar la actividad económica en la zona elegida y servir como modelo para otras ciudades.

