Autos usados: transferencias crecieron 9,3% en septiembre, pero cayeron 0,6% interanual
Las transferencias de autos usados sumaron 170.373 unidades en septiembre, un 9,3% más que en agosto. Sin embargo, el mercado retrocedió 0,6% en comparación interanual, y el acumulado anual muestra una baja del 4,3%.

Las claves de la nota
- 170.373 autos usados transferidos en septiembre.
- Crecimiento mensual del 9,3%, caída interanual del 0,6%.
- Acumulado anual: 1.376.636 transferencias (-4,3%).
- Financiación prendaria creció 12,3% mensual, pero cayó 25% anual.
El mercado de autos usados en Argentina mostró un leve repunte en septiembre, con 170.373 transferencias registradas, lo que representa un incremento del 9,3% respecto a agosto. A pesar de esta mejora mensual, la comparación interanual revela una ligera contracción del 0,6%, evidenciando la fragilidad del sector. El acumulado de enero a septiembre totalizó 1.376.636 operaciones, un 4,3% inferior al mismo período de 2025.
Los vehículos livianos, compuestos por automóviles y comerciales livianos, dominaron el mercado, acaparando el 96% de las transferencias. Dentro de este segmento, Volkswagen se consolidó como la marca líder en septiembre, seguida de cerca por Ford y Renault. El icónico Volkswagen Gol repitió su liderazgo entre los modelos más demandados, acompañado por la Toyota Hilux y la Volkswagen Amarok, especialmente destacadas en el segmento de pick-ups.
La provincia de Buenos Aires lideró las operaciones, seguida por Córdoba y la Ciudad de Buenos Aires, reflejando una concentración geográfica de la actividad. Un dato relevante es el crecimiento del 12,3% en la financiación prendaria respecto a agosto, aunque el volumen total de financiación sigue por debajo de los niveles de 2025, acumulando una caída del 25% en lo que va del año. Esto sugiere que, si bien la financiación mejora, aún no alcanza a compensar la merma de años anteriores.
Para Rosario y la región, el comportamiento del mercado de usados es un termómetro de la capacidad de consumo y la confianza económica. Una mejora sostenida en las transferencias, especialmente con mayor financiación, podría indicar una reactivación gradual. Sin embargo, la persistente caída interanual y acumulada exige cautela. Los inversores y el sector automotriz deben monitorear de cerca la evolución de la financiación y el impacto de las políticas económicas en la demanda de vehículos.
