Argentina, segunda en inflación de Latinoamérica con un 1,7% mensual
A pesar de la desaceleración, Argentina se mantiene en el segundo puesto del ranking de inflación de América Latina, solo por detrás de Venezuela. El índice de agosto marcó un 1,7%, el nivel más bajo en 14 meses.

Las claves de la nota
- Inflación mensual de Argentina: 1,7% en agosto
- Argentina, segunda en inflación de Latam
- Inflación interanual: 33,5%
- Acumulado 2026: 21,3%
La inflación en Argentina registró una desaceleración significativa en agosto, alcanzando el 1,7% mensual, el nivel más bajo de los últimos 14 meses. Este dato, publicado por el Indec, se ubicó dentro de las expectativas del mercado, que preveía una variación entre el 1,4% y el 1,9%. A pesar de esta mejora, el país continúa ostentando el segundo lugar en el ranking de inflación de América Latina, superado únicamente por Venezuela, que registró un alarmante 8,9%.
La variación interanual de los precios en Argentina se situó en el 33,5%, mientras que el acumulado en los primeros ocho meses del año llegó al 21,3%. Estos guarismos evidencian la persistente brecha inflacionaria con el resto de la región, donde la mayoría de las economías latinoamericanas experimentaron aumentos de precios inferiores al 1%, e incluso algunas con variaciones negativas.
En el contexto regional, Bolivia (1,1%), Honduras (0,79%), Chile y Guatemala (0,6%) se ubican por debajo de Argentina. Otros países como Colombia (0,39%), República Dominicana (0,38%), El Salvador (0,33%), Uruguay (0,24%) y México (0,20%) presentaron incrementos aún menores. Perú registró una suba mínima del 0,07%, mientras que Paraguay no experimentó variación (0%). Costa Rica (-0,11%) y Brasil (-0,40%) fueron las únicas economías con deflación.
La diferencia se acentúa al observar el acumulado anual. Venezuela lidera con un 200,10%, seguida por Argentina con 21,30%. Colombia (5,35%), Honduras (4,78%) y Perú (4,16%) completan los primeros puestos, mostrando la magnitud del desafío inflacionario argentino. La persistencia de estos niveles, incluso en una tendencia descendente, genera incertidumbre para la inversión y el consumo en el país.
