Argentina, entre los pocos países con "apoyos negativos" al agro por retenciones, según OCDE
Un informe de la OCDE ubica a Argentina entre los países que extraen más recursos del sector agropecuario de lo que le otorgan, principalmente por los derechos de exportación. Si bien se reconocen reformas recientes, el organismo advierte sobre la necesidad de buscar fuentes fiscales alternativas y recuperar la inversión en productividad.

Las claves de la nota
- Argentina aplica "apoyos negativos" al agro (-11,9%)
- Retenciones son el principal factor de extracción de recursos
- OCDE pide buscar fuentes fiscales alternativas a las retenciones
- Se advierte sobre la pérdida de dinamismo de la productividad
- Se reconoce la desregulación y simplificación de trámites
Argentina se encuentra en un "selecto club" de países que aplican "apoyos negativos" a su producción agropecuaria, es decir, que extraen más recursos de los que inyectan. Según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), esta situación se debe principalmente a la vigencia de los derechos de exportación (retenciones), que reducen los precios que reciben los productores en comparación con los valores internacionales. Entre 2022 y 2024, el apoyo al productor (PSE) en Argentina fue del -11,9% de los ingresos brutos agropecuarios, un deterioro respecto al -8,6% de principios de los 2000.
Este escenario contrasta fuertemente con la mayoría de los 54 países analizados por la OCDE, donde el apoyo estatal al agro promedia los US$842.000 millones anuales, destinándose gran parte a los productores individuales. Países como Suiza, Islandia, Noruega y Corea del Sur lideran en apoyo, destinando entre un 40% y un 49% de sus ingresos brutos agropecuarios.
El informe de la OCDE reconoce avances recientes en Argentina, como la desregulación, simplificación administrativa, reducción temporal de retenciones para ciertos productos, flexibilización de trámites de exportación y digitalización de certificaciones. Sin embargo, el organismo insta al país a priorizar fuentes alternativas de ingresos fiscales en lugar de los derechos de exportación. Además, se alerta sobre la pérdida de dinamismo de la productividad, atribuida a la caída de la inversión pública en innovación, investigación y extensión rural, como el rol del INTA.
La persistencia de las retenciones, que afectan la competitividad del sector, es un factor clave que mantiene a Argentina en esta posición desfavorable. Para la región de Rosario, centro neurálgico de la producción agropecuaria argentina, estas políticas tienen un impacto directo en la rentabilidad de los productores y en la capacidad de inversión. La advertencia de la OCDE sobre la necesidad de recuperar la inversión en conocimiento y tecnología es crucial para mantener la ventaja histórica del agro argentino en el contexto de un comercio global cada vez más dinámico y competitivo.
