Añelo duplicó su población por Vaca Muerta y enfrenta desafíos de infraestructura
La localidad neuquina de Añelo vio duplicada su población permanente a 12.000 habitantes debido al auge de Vaca Muerta, generando una demanda crítica de viviendas, servicios y obras de infraestructura.

Las claves de la nota
- Población permanente de Añelo se duplicó a 12.000 habitantes.
- Demanda de 2.500 soluciones habitacionales.
- Alquileres superan el millón de pesos.
- Se pasó de 12 a más de 70 cuadras asfaltadas.
- Salarios en la industria petrolera superan los 2,5 millones quincenales.
La localidad neuquina de Añelo ha experimentado una transformación radical, duplicando su población permanente de 6.000 a 12.000 habitantes entre 2023 y 2024, impulsada por la pujante actividad de Vaca Muerta. Este crecimiento exponencial, que se proyecta podría superar los 30.000 residentes estables en los próximos cuatro años, no solo ha generado oportunidades económicas sino que también ha puesto una presión significativa sobre la infraestructura y los servicios básicos de la ciudad.
El intendente Fernando Banderet destacó que la localidad recibe diariamente miles de trabajadores y vehículos, movilizando a más de 60.000 personas en total, una cifra que excede ampliamente la capacidad de una infraestructura originalmente pensada para 4.000 habitantes. La falta de viviendas adecuadas y el elevado costo de los alquileres, que superan el millón de pesos, son desafíos acuciantes. El municipio ha entregado lotes y construido viviendas sociales, pero la demanda estimada de 2.500 soluciones habitacionales aún es considerable. Además, se han realizado avances en la extensión de servicios como gas, agua y electricidad, que antes eran precarios y en algunos barrios se recurría a la leña o garrafas para calefaccionarse.
En materia de infraestructura urbana, Añelo ha pasado de 12 a más de 70 cuadras asfaltadas, con planes para sumar otras 50. El desarrollo de Vaca Muerta ha generado un "derrame federal", atrayendo insumos y servicios de diversas provincias, lo que subraya la magnitud de la actividad. Si bien la industria petrolera demanda perfiles técnicos, la inserción laboral para los recién llegados no es automática, requiriendo habilidades específicas. Los salarios en el sector público y el comercio rondan entre 1,5 y 2 millones de pesos mensuales, mientras que en la construcción y la industria los ingresos son considerablemente mayores, alcanzando hasta 2,5 millones de pesos quincenales en este último caso. La presión también se extiende al sistema educativo y a la seguridad, áreas que deben adaptarse a la nueva escala demográfica.
