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El dólar y la "anomalía" argentina: 4 razones por las que la apreciación del peso no agrava el déficit externo
Un informe del IERAL analiza por qué el actual valor real del dólar, históricamente asociado a déficits externos, no genera un rojo significativo en la cuenta corriente argentina. Se destacan mejoras estructurales y otros factores clave.
- Términos de intercambio un 17% superiores a 2017.
- Ajuste del gasto público en 10 puntos del PBI.
- Exportaciones crecieron del 11,2% al 17,3% del PBI.
- Sectores de crecimiento actual demandan menos importaciones.
El actual valor real del dólar en Argentina presenta una aparente "anomalía" al coincidir con niveles históricamente asociados a mayores déficits de divisas, mientras que la cuenta corriente actual muestra un saldo apenas negativo. Un informe del IERAL, citado por Ámbito Economía, desglosa cuatro razones estructurales que explican esta situación, diferenciándola de períodos anteriores como 2015 y 2017, cuando un tipo de cambio real multilateral similar se correlacionaba con déficits de cuenta corriente mucho mayores (cercanos al 3% y 5% del PBI, respectivamente).
La primera razón destacada son los términos de intercambio, un 17% superiores a los de 2017, lo que implica precios internacionales más favorables para las exportaciones argentinas. En segundo lugar, se resalta el significativo ajuste del gasto público en 10 puntos porcentuales del PBI. Este desahorro público menor reduce la presión sobre el sector privado y el ahorro externo para cubrirlo, mitigando así la generación de déficit en cuenta corriente.
Un tercer factor crucial es el mayor peso de las exportaciones sobre el producto, que pasó del 11,2% al 17,3% entre 2017 y 2025. Este crecimiento se fundamenta en un aumento en las cantidades exportadas, con récords históricos en Productos Primarios y Manufacturas de Origen Agropecuario, y un fuerte impulso en Combustibles y Energía, aunque las Manufacturas de Origen Industrial aún no recuperan sus niveles previos.
Finalmente, el IERAL subraya que los sectores que impulsan la actividad económica actual (hidrocarburos, agroindustria y minería) son menos demandantes de insumos importados en comparación con la industria manufacturera, que solía liderar períodos de bonanza y consumía más divisas. La profunda crisis en la industria manufacturera se refleja en el declive de las importaciones asociadas a la producción.
Este análisis es fundamental para inversores y productores agropecuarios argentinos, ya que explica la resiliencia del tipo de cambio real a pesar de los niveles históricos. Es crucial seguir la evolución de los términos de intercambio y el comportamiento de las exportaciones para anticipar posibles cambios en la balanza de pagos. La sostenibilidad del ajuste fiscal y la dinámica de los sectores exportadores serán claves a vigilar.

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