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El FMI concede alivio fiscal al Gobierno: meta de superávit primario de junio se reduce en $1,6 billones
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha relajado las metas fiscales del Gobierno argentino, reduciendo la meta de superávit primario para junio en $1,6 billones. Se modificaron también las proyecciones macroeconómicas para 2026.
- Meta de superávit primario de junio reducida en $1,6 billones.
- Inflación 2026 proyectada en 25%, crecimiento 2024 en 3,5%.
- Meta anual de superávit primario: $16,4 billones (1,4% del PBI).
- Gobierno busca incrementar recursos ante agotamiento de recortes.
- FMI avala rumbo pero alerta por situación política y electoral.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha otorgado un respiro fiscal al Gobierno argentino, reduciendo la meta de superávit primario para junio en $1,6 billones. Según el último Staff Report, el objetivo para mediados de 2026 se ajustó de $8,458 billones a $6,861 billones. Dado que el superávit acumulado hasta abril ya alcanza los $6,099 billones, se considera factible cumplir con los $761.500 millones restantes entre mayo y junio.
Además de la meta de junio, el FMI ha modificado otras proyecciones macroeconómicas. La estimación de inflación para 2026 se redujo del 30,5% al 25%, y la previsión de crecimiento para este año se recortó del 4% al 3,5%. Esta combinación de factores derivó en una nueva meta anual de superávit primario de $16,4 billones, lo que representa una reducción del 0,8% del PBI respecto a lo inicialmente previsto, situándose en el 1,4%.
Estos ajustes reflejan un cambio en las expectativas, influenciado por factores globales como la guerra en Irán y una percepción de que la desaceleración inflacionaria y la reacción económica han sido más lentas de lo anticipado. El ministro de Economía, Luis Caputo, enfrenta el desafío de mantener el equilibrio fiscal, ya que las fuentes de recorte de gastos se agotan, obligando a enfocar los esfuerzos en el incremento de recursos.
Para la economía argentina, este alivio en las metas fiscales podría significar una menor presión para aplicar ajustes drásticos en el corto plazo, aunque la sostenibilidad del programa dependerá de la capacidad del gobierno para generar ingresos genuinos y mantener la disciplina en el gasto. La región, con fuerte dependencia de las variables macroeconómicas nacionales, observará de cerca el cumplimiento de estas nuevas metas y su impacto en la actividad económica y el poder adquisitivo.
La flexibilización de las metas fiscales por parte del FMI es crucial para la estabilidad macroeconómica argentina. Los inversores y productores deben seguir de cerca el cumplimiento de estas nuevas proyecciones, especialmente en lo que respecta al superávit primario y la inflación. La capacidad del gobierno para generar ingresos y controlar el gasto será determinante para la confianza del mercado y la previsibilidad económica en los próximos meses.

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